La importancia del  historial crediticio.

La responsabilidad permanente en el pago de los servicios o pequeños créditos puede ser la llave para abrir o cerrar las puertas del financiamiento hipotecario.

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Quieres comprar casa y te negaron el crédito porque estás en el buró de crédito? Ésa no es la razón. Todas las personas que compramos a crédito, o que utilizamos servicios como la telefonía celular o la televisión por cable estamos registrados en el buró de crédito.


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Esta institución guarda el registro de nuestro historial crediticio de los últimos siete años y, siempre que solicitas un nuevo crédito, tus potenciales acreedores consultarán tu historial para saber si eres sujeto de crédito o no.

Por eso tus hábitos de pago y la falta de una adecuada planeación financiera personal pueden poner en riesgo uno de los objetivos más valorados por los mexicanos: la compra de una casa.

Calificación crediticia

En el buró de crédito se asigna a los deudores una especie de calificación, que considera conceptos como oportunidad y cumplimiento de sus pagos. Los niveles van de 0 a 7, y en dirección ascendente de acuerdo con el atraso que se tenga en el pago de las deudas.

Por ejemplo, si una persona cuenta con una tarjeta de crédito pero lleva utilizándola menos de 12 meses su calificación es 0, esto significa que es una cuenta muy reciente y el buró no cuenta con los elementos suficientes para otorgarle una calificación. Si lleva con ella más de un año su calificación puede ser 1, si es que el pago del deudor es puntual y adecuado. Es decir, paga dentro de la fecha límite el total de la deuda o, al menos, el pago mínimo mensual solicitado por el acreedor. Si es 2 significa que el deudor incurre en atrasos de 1 a 29 días en el pago de sus deudas. En el nivel 3 están quienes se atrasan de 30 a 59 días, y así sucesivamente hasta la calificación 7, nivel que denota atrasos en el pago hasta por 12 meses.

Estar clasificado en el nivel 96 tiene distintas implicaciones: el atraso en el pago es mayor a 12 meses, es una deuda parcial o total sin recuperar, pérdida total o parcial de la deuda o el deudor cometió fraude en perjuicio de su acreedor.

Este análisis se realiza para cada uno de los créditos que tengas vigente o que hayas contratado en los últimos siete años.

Estos es muy parecido a lo que hacen las firmas internacionales calificadoras de riesgo (Standard & Poor´s, Moodys y Fitch) sobre la emisión de deuda de empresas privadas, de gobiernos federales, estatales o municipales, para tener una idea de que tan buenos pagadores de sus compromisos son.

Ahora bien, puede darse el caso de que algún acreedor proporcione información errónea sobre alguno de los créditos que tienes registrados en el buró de crédito, y que por esa causa te nieguen el crédito más importante de tu vida: el hipotecario. En este caso existe el derecho de réplica y puedes solicitar la revisión y corrección de esta información.

Historial Crediticio

¿Hasta qué nivel están dispuestas las instituciones financieras (bancos y Sofoles) a otorgarte un crédito hipotecario? El análisis y evaluación para saber si eres sujeto de crédito abarca varios factores:

La consulta de tu información personal en el buró de crédito tiene como objeto analizar tus hábitos de pago: si pagas puntual; si liquidas sólo el mínimo o el total de tus deudas, cuánto tiempo sueles atrasarte, qué tan responsable eres con el pago de tus deudas de mayor cuantía (por ejemplo un crédito automotriz), si alguna vez o nunca has dejado de pagar una deuda y, si así fuera, a cuánto ascendió el importe. Si has tenido o tienes vigente un crédito hipotecario, etcétera.

También puede darse el caso de que te registren, erróneamente, algún incumplimiento de pago, o si debías algo y ya lo liquidaste pero el registro “malo” aún aparece en tu historial crediticio. El porcentaje de personas deudoras que mantienen una calificación 1 es muy bajo, por lo tanto, los acreedores hipotecarios (bancos y sofoles) analizan en detalle la información de cada uno de sus potenciales clientes.

Por ejemplo, si una persona tiene abiertos cuatro registros de crédito: una tarjeta bancaria, una tarjeta comercial, un contrato de telefonía celular y un crédito automotriz, se analizan importes individuales y puntualidad de pagos en cada uno. Si la persona paga puntualmente su crédito automotriz, que puede ascender a 150 mil pesos, y se atrasa algunos días en sus créditos en tarjetas cuyo importe conjunto no rebasa los 20 mil pesos la empresa que otorga el financiamiento puede considerarlo sujeto de crédito. Eso sí, quizá un historial crediticio “bueno”, puntual y cumplido puede redituarte beneficios como una tasa de interés más baja que la que se aplica al resto de las personas.

Capacidad de endeudamiento

Como el buró de crédito cuenta con información de todos y cada uno de tus créditos, así como de los montos de éstos, los intermediarios financieros a los que acudas en busca de un crédito podrán cotejar tu capacidad de endeudamiento (pago) disponible. La generalidad de las instituciones cuida que el pago de tus deudas no se “coma” más allá de 40 por ciento de tus ingresos mensuales brutos. De éstos, lo aceptable es que destines hasta 30 por ciento a créditos de largo plazo (como los hipotecarios) y el restante 10 por ciento a otro tipo de créditos, tales como el automotriz y las tarjetas de crédito.


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Contratar más deudas implicaría elevar el riesgo de incurrir en problemas de liquidez y, por ende, en el cumplimiento puntual y en forma de tus obligaciones financieras. Sin embargo, algunas instituciones aceptan un nivel de endeudamiento de hasta 50 por ciento de tus ingresos mensuales brutos, claro está que este porcentaje ya considera lo que implicaría el desembolso del crédito hipotecario que podrían otorgarte.

 

Evaluación combinada

La historia de hábitos de pago y la capacidad de endeudamiento son dos elementos que se conjugan para que los bancos y Sofoles ?que ofrecen créditos hipotecarios? acepten, negocien o rechacen una solicitud de crédito para comprar una casa.

Hay personas que se niegan a comprar o consumir a crédito. Todo lo pagan en efectivo pues consideran que es nocivo para sus finanzas la utilización de un crédito. Nada más alejado de la realidad, porque debemos tener un historial crediticio, que será la referencia personal de qué tan buen o mal pagador es uno.

El manejo de una tarjeta de crédito o la contratación de servicios susceptibles de ser calificados como buenos o malos hábitos de pago ayudan a formar un historial crediticio, que más tarde te abra la puerta a la contratación de un crédito de altos vuelos: el hipotecario.