En un entorno de presión económica e incertidumbre financiera, el concepto de valor para el consumidor está cambiando de forma acelerada. El precio sigue siendo determinante, pero ya no basta con ser barato: debe ser justo, transparente y coherente. Así lo revela el informe anual global de tendencias de consumo del Instituto de Investigación de Capgemini, “Lo que importa al consumidor de hoy 2026: Cómo la IA está transformando la percepción del valor”, que ofrece una radiografía clara de cómo compran, deciden y confían hoy las personas.
Ante la pérdida de poder adquisitivo, los consumidores se han vuelto más estratégicos. Cerca de la mitad opta por comprar cantidades más pequeñas o elegir alternativas más económicas para estirar su presupuesto. Sin embargo, la confianza en la marca sigue siendo clave en categorías sensibles, como electrónicos o productos para el cuidado infantil. De hecho, 77% de los consumidores, sin importar su nivel de ingresos, evita las marcas propias en este tipo de productos, priorizando calidad y desempeño.
En este nuevo escenario, la inteligencia artificial juega un papel cada vez más relevante. La IA dejó de ser una herramienta de apoyo para convertirse en un verdadero asesor de compras. Hoy interpreta preferencias, anticipa necesidades y acompaña al consumidor mediante chatbots y asistentes virtuales. Uno de cada cuatro consumidores utilizó herramientas de compra con IA generativa en 2025 y 31% planea hacerlo en el futuro cercano.
No obstante, la adopción no es incondicional. Solo 19% estaría dispuesto a pagar una suscripción por estos servicios, y la mayoría exige control y claridad. El 76% quiere establecer límites al funcionamiento de los asistentes de IA, mientras que dos tercios confían más en estas herramientas cuando explican por qué recomiendan un producto o toman una acción. La gestión de datos es uno de los principales puntos de tensión: 71% de los consumidores expresa preocupación por el uso de su información personal y espera que las marcas indiquen claramente cuándo el contenido o la publicidad ha sido generada por IA.
Para Dreen Yang, Líder Global de Productos de Consumo y Retail en Capgemini, el cambio es profundo:
“Hoy en día, el valor va más allá del precio y la calidad; se basa en la equidad, la transparencia y la conexión emocional. Los consumidores quieren una IA invisible que les permita tomar decisiones informadas y que combine a la perfección la comodidad y la conexión emocional”.
“La IA está transformando cada vez más a la experiencia de compra, pero el éxito depende de la claridad, el uso responsable y las salvaguardas que protegen a los consumidores. Las marcas que combinan tecnología con la confianza y un propósito disfrutarán de una lealtad duradera”.
El informe también deja claro que la tecnología por sí sola no basta. Aunque 65% de los consumidores reconoce que la IA ha hecho las compras menos estresantes y casi dos tercios desea contenidos hiperpersonalizados, más de 70% sigue valorando la asistencia humana en decisiones complejas, como la planificación de compras o la resolución de problemas de servicio. La combinación entre eficiencia digital y acompañamiento humano se perfila como el nuevo estándar de la experiencia de compra.