La inteligencia artificial (IA), la productividad y la disponibilidad de talento están redefiniendo las prioridades de los directores generales en México. En un entorno marcado por la incertidumbre económica, los riesgos tecnológicos y los cambios acelerados del mercado, los CEO enfrentan el desafío de transformar sus organizaciones sin perder de vista la eficiencia y el crecimiento a largo plazo.
También la tecnología representa una oportunidad para mejorar los resultados empresariales. La adopción de herramientas habilitadas por IA y el rediseño o simplificación de procesos se han convertido en los principales impulsores de productividad, al permitir entregas más rápidas, ciclos operativos más cortos y mayor resiliencia sin incrementar los costos.
“Las mejoras en la productividad de las organizaciones han sido impulsadas principalmente por la adopción de herramientas habilitadas por IA y el rediseño o simplificación de los procesos de negocio. Estas acciones han derivado en entregas más rápidas, ciclos operativos más cortos y una mayor resiliencia operativa, manteniendo el mismo nivel de costos”, refiere Olivier Hache, socio líder de EY-Parthenon México.
Sin embargo, incorporar inteligencia artificial no garantiza por sí mismo mejores resultados. El estudio señala que 38% de los CEO puede monitorear algunos de los costos relacionados con esta tecnología, pero reconoce que todavía existen brechas importantes para medir su retorno sobre la inversión (ROI).
Además, 32% considera que los beneficios obtenidos pueden quedar absorbidos por la complejidad de las organizaciones, las mayores exigencias de gestión de riesgos y los requisitos regulatorios.
Eficiencia y alianzas, prioridades para crecer
Ante las presiones de ciberseguridad, la incertidumbre política y las disrupciones en las cadenas de suministro, las estrategias corporativas también están cambiando.
En cuanto al crecimiento mediante operaciones externas, 42% considera que las alianzas estratégicas, asociaciones y empresas conjuntas serán fundamentales. De hecho, la mitad de los directores generales planea implementar alianzas estratégicas o transacciones durante los próximos 12 meses.
Al mismo tiempo, 68% estima realizar iniciativas de desinversión, principalmente mediante la venta de negocios o activos no estratégicos (22%) y la venta a inversionistas financieros, como fondos de capital privado (16%).
La inteligencia artificial también comienza a tener un papel en estas decisiones. El 44% de los CEO considera que puede facilitar decisiones más rápidas y mejor fundamentadas, mientras que 42% identifica su potencial para encontrar compradores adecuados y fortalecer las propuestas de valor dirigidas a ellos.
La escasez de talento, un límite para el crecimiento
Más allá de la tecnología y el capital, la disponibilidad de personal con las capacidades necesarias se perfila como uno de los principales desafíos para las empresas.
También esta transformación está modificando la planeación de las organizaciones: 50% de los directores generales considera que la velocidad de los cambios está reduciendo la relevancia de los planes estratégicos tradicionales a tres años.
Y en materia laboral, la mitad de los CEO prevé que el mayor impacto de la IA estará en la transformación de los puestos, las capacidades requeridas y la manera de organizar el trabajo, más que en una reducción de las plantillas.
Por ello, el reto para las empresas no consiste únicamente en incorporar nuevas herramientas tecnológicas, sino en preparar a sus equipos para utilizarlas y adaptar sus modelos operativos.
“Nos encontramos en un punto donde la adopción de la inteligencia artificial continúa impulsando mejoras reales en la productividad. De cara al cierre de año, los CEO deben priorizar el desarrollo de su capital humano, considerando que la escasez de talento especializado podría ser un reto para el crecimiento corporativo. Las empresas líderes serán aquellas con la agilidad y disciplina suficientes para adaptar su modelo operativo, integrar la tecnología de forma estratégica y potenciar las capacidades de sus equipos frente a la velocidad de la disrupción”, concluyó Olivier Hache.