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México sigue siendo un atractivo mercado para la inversión extranjera en vista de las condiciones internas a mediano y largo plazo, aseveró hoy aquí el secretario mexicano de Hacienda, Agustín Carstens
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Por Notimex WASHINGTON.- México sigue siendo un atractivo mercado para la inversión extranjera en vista de las condiciones internas a mediano y largo plazo, aseveró hoy aquí el secretario mexicano de Hacienda, Agustín Carstens. "Es una economía que puede crecer mucho más de lo que ha venido creciendo, y las reformas (estructurales) que se han venido aplicando van a ayudar", dijo el funcionario a reporteros después de participar en un foro organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Carstens estimó que la inversión extranjera directa podría alcanzar entre 13 y 14 mil millones de dólares en 2009, lo que representaría una caída de casi 30% respecto de los 18 mil millones de 2008. Indicó que la baja prevista es consecuencia de la actual crisis económica global y no de condiciones internas, que insistió siguen siendo prometedoras. "Los inversionistas en México se fijan en el mediano y largo plazo, y en el mediano y largo plazo el país tiene mucho que ofrecer", expuso Carstens. El secretario desestimó que la situación actual de seguridad en el país esté ejerciendo un efecto sobre la percepción de la economía entre los inversionistas extranjeros. "El mismo hecho de que el gobierno esté atendiendo el problema de seguridad y administración de justicia consideramos que le da más confianza a los inversionistas", abundó. Antes, durante su presentación en el foro del BID, Carstens habló del papel que la institución interamericana ha tenido a lo largo de sus 50 años de operación en el fortalecimiento del desarrollo económico de México. Destacó el papel que tuvo el Banco en el desarrollo del balneario caribeño de Cancún, el polo turístico más importante de Latinoamérica, que aporta a México 25% de los ingresos totales en este rubro. México ha sido receptor de 14% de los fondos que el BID ha asignado a lo largo de su medio siglo de operación, por un total de 20 mil millones de dólares. Carstens dijo que en el actual clima de escasez de recursos de financiamiento, el BID podría desempeñar un importante papel para posicionar mejor a los países de la región. En particular se refirió al apoyo que el Banco podría dar a los procesos de reforma estructural, un aspecto que, dijo, incide de manera positiva en la percepción de los inversionistas extranjeros. Igualmente, Carstens hizo énfasis en la necesidad de que el BID tenga un nivel de recapitalización acorde con la realidad de la región, y deploró el rezago que la institución ha venido padeciendo al respecto.