México será sede de 13 partidos del torneo, distribuidos entre Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Aunque la mayor parte de los encuentros se disputarán en Estados Unidos, la afluencia de visitantes y la mayor demanda de servicios provocarán ajustes en diversos precios durante junio y julio.
“Así, proyectamos que la inflación general se ubicaría en 4.0% y 4.2% en junio y julio con la subyacente en 4.3% y 4.4% en esos meses”.
Asimismo, “para el resto del año, estimamos una reversión parcial de los incrementos en precios, con persistencia principalmente en los aumentos de servicios de alimentación, así como efectos de segundo orden acotados para otros precios y un ligero impulso por el mayor crecimiento económico derivado del mundial. Lo anterior implica ajustes marginales a la baja para nuestros pronósticos de inflación para el cierre de año, con lo que la general y la subyacente se ubicarían en 4.3% ambas”.
En contraste, el impacto en el hospedaje será menor al estimado inicialmente. Aunque los precios de hoteles y alojamientos temporales registraron fuertes incrementos previos al torneo, las reservaciones se han mantenido por debajo de las expectativas. En la Ciudad de México, por ejemplo, la ocupación reservada se ubica entre 30% y 36%, según datos del sector hotelero. Por ello, la contribución de este rubro a la inflación se ajustó de 13.2 a 7.2 puntos base.
Los servicios de alimentos y bebidas también registrarán aumentos de precios. Banamex proyecta incrementos de entre 5% y 8% en restaurantes, fondas, cafeterías y establecimientos similares ubicados en las zonas de mayor actividad turística, impulsados por una combinación de mayor demanda y elevados costos operativos.
El sector de hospedaje será el principal beneficiario, seguido por restaurantes, bares y servicios de transporte terrestre. En conjunto, estas actividades aportarían alrededor de 0.1 puntos porcentuales al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 2026.
Asimismo, el Mundial podría generar cerca de 150 mil empleos formales adicionales entre mayo y julio, de los cuales aproximadamente 25 mil serían permanentes. Aunque el impacto macroeconómico será limitado, Banamex considera que el torneo representará un impulso relevante para sectores vinculados al turismo y los servicios, en un contexto de moderado crecimiento económico para el país.