La relación comercial entre Estados Unidos y Canadá entró en una nueva etapa de confrontación luego de que fracasaran las negociaciones para evitar la aplicación de nuevos aranceles y ambos países optaran por endurecer sus medidas comerciales.
Estados Unidos puso en vigor este sábado aranceles de 50% sobre importaciones canadienses por alrededor de 20 mil millones de dólares, que abarcan diversos productos, entre ellos bienes de consumo, papel, textiles y electrónicos. Las medidas alcanzan aproximadamente 5% de las exportaciones anuales de Canadá hacia su principal socio comercial.
La decisión se produjo después de que las conversaciones bilaterales se rompieran prácticamente en el último momento. El presidente Donald Trump había aplazado durante tres días la entrada en vigor de los gravámenes ante la expectativa de alcanzar un acuerdo, pero las diferencias sobre sectores como acero, aluminio, automotriz y madera terminaron por impedirlo.
Carney afirmó que Canadá no aceptó las condiciones planteadas por Washington porque consideró que los términos modificados durante la fase final de las negociaciones eran perjudiciales para su economía y limitaban su autonomía comercial. Estados Unidos, por su parte, responsabilizó a Ottawa del fracaso al señalar que no cumplió los compromisos previamente discutidos.
El intercambio bilateral entre Estados Unidos y Canadá alcanzó alrededor de 880 mil millones de dólares en 2025, por lo que una prolongación del conflicto podría generar nuevas presiones sobre empresas, cadenas de suministro y consumidores de ambos países.