La inversión en construcción en México mantiene una trayectoria de recuperación durante 2026, impulsada principalmente por el gasto público en infraestructura, mientras que la inversión privada muestra un crecimiento más moderado.
El desempeño de agosto estuvo respaldado tanto por la construcción residencial, que avanzó 8.9% anual, como por la no residencial, con un incremento de 6.4%. En el acumulado de los primeros ocho meses, ambos segmentos crecieron 4.5% y 4.7%, respectivamente.
Sin embargo, las cifras desestacionalizadas muestran que la inversión en construcción permaneció prácticamente estancada durante agosto, después de retroceder 1.4% mensual en julio.
En particular, la inversión residencial no presentó variación mensual, mientras que la no residencial avanzó apenas 0.3%, recuperándose parcialmente de la caída de 3.5% del mes anterior.
La inversión pública sostiene la recuperación
Uno de los aspectos más relevantes del reporte del INEGI es la diferencia entre el comportamiento de la inversión pública y privada.
Durante agosto, la inversión pública en construcción aumentó 15.5% anual, frente al crecimiento de 6.1% de la privada.
Esta diferencia fue todavía más pronunciada en el acumulado enero-agosto: la inversión pública creció 13.9%, mientras que la privada avanzó únicamente 2.9 por ciento.
Por su parte, Banorte señaló que el componente no residencial mostró cierto impulso durante agosto, aunque el desempeño mensual de la construcción fue limitado.
Monex advirtió que la recuperación de la inversión continúa siendo desigual y que las empresas podrían mantener cautela antes de concretar nuevos proyectos, particularmente aquellos relacionados con el nearshoring, ante la incertidumbre comercial.
El principal reto hacia el cierre del año será transformar la recuperación impulsada por la obra pública en un ciclo de inversión más equilibrado entre infraestructura, vivienda y proyectos inmobiliarios privados.