Para el inicio del año escolar 2017-2018 que apenas inicia, se estima que regresarán a clases más de 3.5 millones de estudiantes al nivel medio superior, según datos del Sistema Nacional de Información Estadística Educativa, por lo que muchos estudiantes buscarán un departamento o casa para vivir cerca del lugar donde realizarán sus estudios.

Se estima que en 5 años, el número de alumnos de licenciatura crecerá 30%, mientras que el número de estudiantes de posgrado aumentará alrededor de 22%, según un cálculo del portal Dada Room con datos obtenidos de pronósticos del Sistema Nacional de Información Estadística Educativa.

“Esto significa que la demanda en el sector inmobiliario será mayor entre las nuevas generaciones”, afirma Antoine Perouze, CEO del portal.

Ante ello, los inmuebles ubicados en zonas aledañas a universidades e instituciones de educación superior tendrán demanda creciente, pues semestre con semestre llegan estudiantes buscando un alojamiento cercano. De acuerdo con cifras del portal, el precio promedio de una habitación en las principales ciudades universitarias de México oscila entre 1,800 y 4,000 pesos.

Estos alojamientos compartidos también son una solución temporal para que los jóvenes planifiquen su independencia, tomando en cuenta la situación actual de este sector de la población. Por ejemplo, en la Ciudad de México, cerca del 54% de los jóvenes entre 20 y 29 años vive con sus padres, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en la Encuesta Intercensal 2015.

Los estudiantes acostumbran pagar la renta en tiempo y forma porque tienen el respaldo de sus padres, por lo que recomendó a dueños de inmuebles a rentar esos espacios, afirma Perouze en un comunicado.

Entre las ventajas que enumera el portal, destacan:

Rentas que incluyen servicios. Regularmente, este tipo de departamentos están amueblados e incluyen servicios de internet, luz, agua, lo cual resulta atractivo a los estudiantes porque no comprometen su presupuesto mensual.

No necesitan acabados lujosos o amenidades. Como la mayor parte del tiempo lo pasan en la universidad, no son necesarios.

Cercanía a los campus. Esto les ahorra tiempo de traslado y dinero que pueden destinar a otras necesidades.

Estancias cortas. Regularmente, los estudiantes de posgrado que necesitan alojamiento sólo por unos meses.

“Como propietario, rentar tu casa o departamento a estudiantes es una buena opción si quieres obtener más ingresos y garantizar que tu propiedad genere rendimientos. Sin embargo, es importante prepararte para conocer bien a tus inquilinos y establecer reglas claras para evitar sorpresas desagradables”, finalizó.