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La fuerte demanda entre los millennials y las tasas hipotecarias históricamente bajas son razones para que el mercado no se vea afectado tras el resultado de las elecciones presidenciales.

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Mañana, en Estados Unidos elegirán a un nuevo presidente para los próximos cuatro años, y de acuerdo con especialistas, el resultado no tendrá un impacto importante en el mercado de bienes raíces de este país.

Aunque sí indican que se mediría el impacto que los cambios factibles en las regulaciones tendrían en la vivienda y el efecto de un posible programa para los compradores por primera vez. En este sentido, mencionan, el mercado de la vivienda seguirá fuerte por cuatro razones:

1. Una fuerte demanda entre los millennials. La generación más grande del país entró al mercado de la vivienda el año pasado, porque llegaron a la edad de casarse y tener hijos, factores clave para ser propietarios de un inmueble. El Wall Street Journal recientemente informó:

Incluso The Wall Street Journal señaló que “los millennials, vistos durante mucho tiempo como inquilinos de viviendas eternos que eran reacios o incapaces de comprar, ahora están surgiendo como una fuerza impulsora en la reciente recuperación del mercado de bienes raíces de Estados Unidos”.

2. Las tasas hipotecarias son históricamente bajas. Esta situación también impulsa la demanda en todas las generaciones. La fuerte demanda creada por esta caída de la tasa ha contrarrestado otras perturbaciones económicas, por ejemplo, la pandemia, la recesión y el desempleo sin precedentes.

Además, la empresa Freddie Mac pronosticó que las tasas hipotecarias se mantendrán igual durante el 2021. “Desde el tercer trimestre de 2020 hasta finales de 2021, pronosticamos que las tasas hipotecarias se mantendrán sin cambio en el 3%”.

3. Los precios continuaran apreciando. La falta continua de oferta de viviendas existentes para la venta, junto con el aumento de la demanda de los compradores tienen a los expertos pronosticando una fuerte apreciación de los precios en los próximos doce meses, de acuerdo con una publicación del sitio simplifyingthemarket.com.

4. La historia lo dice. Aunque es cierto que el mercado se desacelera ligeramente en noviembre de un año electoral presidencial, el ritmo vuelve rápidamente. Para la firma de investigación BTIG, “esto puede indicar que los compradores de vivienda potenciales pueden volverse más cautelosos ante la incertidumbre electoral nacional”.

Aunque opina que esta precaución es temporal y en última instancia, resulta en ventas diferidas, ya que la economía, el empleo, las tasas de interés y la confianza del consumidor tienen funciones más significativas en la decisión de compra de la vivienda que un resultado de las elecciones presidenciales en los meses siguientes.