El mercado residencial de Estados Unidos atraviesa una etapa de desaceleración en la demanda, pero los precios continúan en niveles récord para un mes de enero, de acuerdo con datos de Redfin.
Menos ventas, pero precios firmes
Las ventas pendientes retrocedieron 0.9% mensual, ubicándose en su nivel más bajo desde finales de 2023. Las operaciones cerradas (ventas existentes) cayeron 3.6% respecto al mes previo, la disminución más pronunciada desde 2022, con una tasa anualizada de 4.2 millones de unidades.
Al mismo tiempo, los salarios aumentaron 3.7% anual, superando el ritmo de crecimiento de los precios, lo que podría mejorar gradualmente la capacidad de compra hacia 2026.
Más poder para el comprador
Actualmente hay más vendedores que compradores activos, lo que ha dado mayor margen de negociación a quienes sí participan en el mercado.
En enero, la vivienda promedio se vendió con un descuento de 2.1% respecto al precio final de lista, el mayor ajuste para ese mes desde 2023. Solo 20.8% de las propiedades se cerraron por encima del precio solicitado, el nivel más bajo para un enero desde 2020.
Para los expertos, este entorno ha transformado el mercado en uno más favorable para el comprador, aunque solo para quienes pueden afrontar los costos actuales.
Inventario, cancelaciones y tiempos de venta
Con respecto al inventario activo, disminuyó 1.3% mensual, mientras que las nuevas propiedades listadas crecieron 1.4% frente a diciembre, pero se mantienen por debajo del nivel de hace un año. Muchos propietarios potenciales han optado por no vender ante la dificultad de adquirir una nueva vivienda con tasas aún elevadas.
¿Por qué los precios siguen altos?
El fuerte incremento acumulado entre 2020 y 2022 elevó la base de precios a niveles históricamente altos. Aunque la demanda se ha enfriado, la oferta tampoco ha crecido lo suficiente para provocar caídas significativas.
El resultado es un mercado que avanza con menor dinamismo, pero que aún no corrige de manera profunda. El encarecimiento previo dejó fuera a muchos compradores, y ahora el ajuste ocurre más por desaceleración que por desplome.

