La construcción de oficinas en Monterrey continúa perdiendo dinamismo. Al cierre de julio de 2026, la superficie en obra se ubicó en poco más de 160 mil metros cuadrados (m²), el nivel más bajo registrado históricamente, de acuerdo con información de la plataforma inmobiliaria Solili.
Menos oficinas nuevas, pero continúa la incorporación de oferta
Entre enero de 2025 y julio de 2026, alrededor de 42 mil m² de oficinas concluyeron su construcción y pasaron a formar parte del inventario operativo de Monterrey.
Durante el mismo periodo, la superficie correspondiente a edificios que permanecen en construcción aumentó en más de 13 mil m².
Para Solili, estos movimientos reflejan un mercado en proceso de ajuste: mientras algunos proyectos llegan a su etapa final, el inicio de nuevas obras avanza a un ritmo más moderado.
La situación contrasta con los niveles de construcción observados en años anteriores, cuando el mercado corporativo regiomontano mantenía una mayor cantidad de proyectos en desarrollo.
Disponibilidad se mantiene en 10.4%
La reducción en el ritmo de construcción también ha contribuido a contener el crecimiento de la oferta disponible.
La conclusión de proyectos iniciados previamente permite atender parte de la demanda sin generar un exceso importante de nuevos espacios en el corto plazo. Al mismo tiempo, la menor cantidad de metros cuadrados en construcción limita la presión que una incorporación acelerada de oferta podría generar sobre la disponibilidad.
Proyectos mixtos sostienen el desarrollo
Aunque la construcción de oficinas se encuentra en niveles históricamente bajos, el desarrollo corporativo no se ha detenido.
Una parte importante de la nueva infraestructura se encuentra vinculada con grandes proyectos de usos mixtos, cuya construcción se realiza por etapas. Este esquema permite que los desarrolladores incorporen superficies de oficinas de manera gradual, de acuerdo con las condiciones del mercado.
Con esta dinámica, parte de la nueva oferta corporativa de Monterrey podría incorporarse principalmente durante 2026 y 2027, conforme avancen las diferentes fases de estos complejos.
La menor actividad constructiva no implica una salida de los desarrolladores del segmento, sino un proceso de mayor cautela frente a las condiciones de oferta y demanda. Esto podría favorecer un mercado más equilibrado en los próximos años.

