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Política de vivienda, Propuestas 2006 - 2012

En materia inmobiliaria, uno de los grandes logros de la actual administración federal es la vivienda, por ello, y de cara a la próxima contienda electoral, Real Estate Market & Lifestyle entrevistó a los principales  candidatos a la presidencia de la República, quienes fueron cuestionados sobre sus propuestas respecto a todo el sector inmobiliario, en particular sobre el tema de vivienda.

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Nuestra conclusión es que, sin duda, habrá continuidad en la política pública de vivienda y que se mantendrá la búsqueda de nuevos mecanismos para construir y colocar un mayor número de créditos. Los tres reconocieron la importancia del sector, tanto desde el punto de vista macroeconómico como para el bienestar de las personas, y sobre todo se observó la inquietud de ir más allá del apoyo a la vivienda, con rumbo a la planeación urbana. Aunque no muy concretos sobre sus metas u objetivos, los tres coincidieron en la necesidad de incrementar el número anual de viviendas que se entregarán, respecto a lo observado en el año en curso.

A continuación exponemos los puntos más destacados en la propuesta de cada uno de ellos. Los comentarios aparecen en estricto orden alfabético por su primer apellido.

 

Felipe Calderón

Candidato del Partido Acción Nacional (PAN)

Propuesta: Continuar con la política exitosa de vivienda que ha seguido el presidente Vicente Fox y fortalecerla.

Felipe Calderón fue contundente al señalar que su primer compromiso es seguir con la política exitosa de vivienda y fortalecerla, y que deben hacer una política que nos permita adaptarnos a los desafíos del sector.

Aseveró que es absoluto su compromiso con la legalidad: “En México se va a hacer cumplir la ley con mano firme por parte del gobierno, tal y como manda la Constitución; me da igual que sea una modesta choza de un mexicano o un rancho o una fábrica. Seré un presidente comprometido con la legalidad y con los derechos de propiedad”.

Comprometido con el futuro afirmó: “Voy a ser un presidente con la visión urbana que necesita este país en los próximos 20 años. Debemos orientar el crecimiento demográfico del país hacia donde tenga viabilidad y sustentabilidad con la infraestructura adecuada”.

Fue muy claro sobre la necesidad de un solo Registro Nacional de la Propiedad, que permita darles certidumbre a todos por igual. En ese sentido destacó que hay que “clarificar y unificar los registros públicos de la propiedad. Ahora hay registros en cada Estado, que son distintos en cada municipio, y además son diferentes del Registro Agrario Nacional”.

Expresó la necesidad de una política de financiamiento, para lo cual es necesario “desarrollar no sólo un mercado bursátil vinculado a la vivienda, sino también un mercado de largo plazo, un mercado secundario que permita a las familias cambiar de vivienda con mucha mayor facilidad y menores costos de transacción, menores costos notariales y menores costos en el pago de servicios públicos”, entre otros aspectos destacados por el político.

Manifestó que quiere que la estrategia no sea sólo “de reservas territoriales, sino también de suelo apto, que cuente con los servicios públicos y que no se cargue el costo a los usuarios”. Resaltó que quiere “ser un presidente consciente de la importancia de la vivienda, porque da inversión y el empleo que México necesita, porque la vivienda le da patrimonio a las familias y estabilidad a nuestro país”.

Señaló que ha surgido una nueva clase media en México, a partir de los mexicanos que ahora tienen una casa propia, que antes no tenían. Por ello, afirmó que quiere seguir el ejemplo de un presidente que avance en esta materia tan importante, como lo está haciendo Vicente Fox. Manifestó que desea que “quien haga negocio en materia de vivienda lo haga exitosamente y, por supuesto, lo haga en México”.

Dentro de su plataforma electoral 2006, el candidato panista subrayó la necesidad de una vivienda digna para todas las familias, para lo cual contempló cuatro aspectos concretos:

•Fortalecer las instituciones de seguridad social y de vivienda de los trabajadores del sector público y privado, con un enfoque basado en la mejora continua del servicio a los derechohabientes y sus familias.

•Profundizar en los programas de acceso y construcción de vivienda dirigidos a las familias de bajos ingresos, a la población rural y a los trabajadores independientes para que puedan consolidar un patrimonio propio.

•Fortalecer los programas orientados a la expedición de títulos de propiedad de la vivienda, con el fin de consolidar el patrimonio familiar y facilitar el acceso a créditos mediante la garantía de pago que constituye la propiedad de un bien inmueble.

Dar un renovado impulso a la movilidad habitacional, a través de un mercado secundario de vivienda y mecanismos de compra-venta de viviendas usadas, y mantener el crecimiento del tren de vivienda, consolidando las instituciones y un sistema moderno con tasas y plazos accesibles a toda la población.

 

Andrés Manuel López Obrador

Candidato de la coalición “Por el Bien de Todos”  (PRD, PT y Convergencia)

Propuesta: Construir, con el apoyo de la iniciativa privada, alrededor de un millón de viviendas por año y que la industria de la construcción, primordialmente la construcción de vivienda, sea el pilar del crecimiento económico.

En el marco de la Second Annual Mexican Housing Conference en Nueva York, expresó que el programa de vivienda que impulsará, en caso de llegar a la presidencia de la República, tiene como antecedente fundamental el empuje de la industria de la construcción para reactivar la economía.

“Nosotros sostenemos que lo principal es reactivar la economía y generar empleos, de modo que vamos a echar a andar rápidamente a la economía, y lo mejor es impulsar la industria de la construcción. Todos coinciden en que es la manera más rápida de hacerlo. Por ello vamos a desarrollar infraestructura, pues el país requiere carreteras, hospitales y, sobre todo, muchas viviendas”, manifestó el candidato.

Y como para dar certeza a su propuesta expresó que tienen la experiencia, “pues en cinco años en la Ciudad de México construimos 30 mil viviendas para la gente más humilde”.

La industria de la construcción tiene un efecto multiplicador, se reactiva la economía, se hacen obras públicas que son necesarias y se genera empleo, y para profundizar la importancia de esto López Obrador aclaró que “lo más importante es que lo vamos a hacer con la convergencia de inversión pública y privada”.

Además, comentó que tiene que ser “un desarrollo ordenado, nada anárquico, tenemos que fijar muy bien las reglas, dónde se van a construir las viviendas, resolver los problemas de uso de suelo, tenemos que hacer viviendas verdaderamente dignas. Actualmente están haciendo viviendas de 30 a 35 metros cuadrados, y creo que eso no es lo más conveniente”.

Dijo que “con el apoyo de la iniciativa privada construirá alrededor de un millón de viviendas por año. Contamos con todo lo que se requiere para la construcción de vivienda. No necesitamos importar nada: producimos el acero, el cemento, el concreto; tenemos muy buena ingeniería civil y buenos arquitectos, y sobre todo la mejor mano de obra, ya que los trabajadores de la construcción de nuestro país son los mejores del mundo”.

“Vamos a fincar el crecimiento económico del país en la industria de la construcción y de manera particular en la construcción de vivienda”, sentenció.

Por otra parte, en el marco de sus “50 Compromisos Íntegros para Recuperar el Orgullo Nacional”, que son la base de sus propuestas de campaña, el número 27 dice: Aplicaremos un amplio programa de mejoramiento, ampliación y construcción de vivienda. La meta es realizar 500 mil acciones al año y generar 400 mil empleos.

En este marco estableció una política con el Programa Nacional de Vivienda, donde destacó dentro de sus lineamientos generales que su propuesta se adhiere a los compromisos que México ha suscrito en el ámbito internacional con la finalidad de mejorar y ampliar la cobertura de atención a la población que más lo necesita, como proporcionar vivienda a precios económicos, particularmente a los segmentos más pobres de la sociedad. En ese sentido remarcó: “Nuestro principio fundamental es concebir la política de vivienda como una política de Estado”.

Otro elemento importante es su propuesta de que haya una congruencia del sector habitacional con el desarrollo urbano y el ordenamiento del territorio. Por ejemplo, citó que una auténtica paradoja del modelo de asentamiento humano en México es que las principales ciudades del país se ubican en zonas geográficas que presentan escasez de agua, y en las regiones que cuentan con este recurso se presenta menor concentración urbana. Aun así, las ciudades y localidades semiurbanas y rurales ubicadas en las regiones con abundancia de agua no cuentan con la infraestructura suficiente para su distribución y desalojo.

Asimismo, comentó que el patrón de urbanización en México se distingue por su expansión continua y desordenada, la subutilización del suelo urbano y su baja densidad, la ocupación de tierra periférica no apta para el desarrollo urbano, la situación de irregularidad en la tenencia, los asentamientos humanos en topografías irregulares, con problemas de accesibilidad y sin disponibilidad de servicios básicos. Y por ello consideró prioritario vincular y dar congruencia a la acción pública de fomento a la vivienda en cada ciudad.

A su vez, dijo que el desarrollo del Sistema Nacional de Ciudades debe conducirse bajo las directrices de un ordenamiento del territorio nacional con visión de largo plazo y orientación hacia la sustentabilidad. Y que, tanto en la ciudad como en el campo, la promoción habitacional debe desarrollarse con un principio de racionalidad de uso y manejo de los recursos naturales y construidos, sobre suelo con aptitud para la urbanización, con el mayor abatimiento de los niveles de riesgo y vulnerabilidad y con una integración respetuosa al entorno natural.

Como estrategias, afirmó que hay que destinar un porcentaje significativo de recursos públicos para la producción de vivienda social, aplicar una política nacional en materia de ordenamiento territorial. Y señaló que hay que construir un Sistema Nacional de Producción de Vivienda para planificar la atención a las necesidades de vivienda en función de las características de la demanda. Por ello, destacó la importancia de vincular las acciones de vivienda con el ordenamiento territorial y la provisión de servicios.

 

Roberto Madrazo Pintado

Candidato del Partido Revolucionario

Institucional (PRI) y del Partido VerdenEcologista de México (PVEM)


Propuesta: En el marco de un modelo de planeación urbana: construir cinco millones de casas nuevas y tres millones de mejoramientos sustanciales para la construcción y renovación del parque habitacional.

Cuestionado sobre la importancia de la vivienda dentro de su plan económico, dijo que el desenvolvimiento del sector vivienda es muy importante para la actividad económica y para la generación de empleo y, sobre todo, para el sector social, entre otras causas por las presiones que el presupuesto de gasto va a enfrentar derivado de la dinámica poblacional.

Según estimaciones de la Conapo, entre 2006 y 2012 habrá un crecimiento poblacional de alrededor de seis millones, para ubicarse en 113.5 millones a finales de la próxima administración. Sobre su propuesta para impulsar más a este sector estratégico de la economía mexicana, Roberto Madrazo expresó que serán mayores los recursos presupuestales para garantizar la inversión en infraestructura física en los tres órdenes de gobierno en que va aparejado el sector vivienda.

Sus palabras fueron: “Tenemos que constituir un mercado de tierras, y debemos garantizar suficiente tierra de origen social que —mediante el cumplimiento de la Ley Agraria, a través de la adopción del dominio pleno— se convierta en sostén del desarrollo urbano. Asimismo, debemos pensar en la bursatilización de hipotecas para apuntalar el mercado de crédito hipotecario. Tenemos que impulsar una verdadera práctica de transparencia en el Infonavit, eliminando la asignación discrecional de contratos y promover el ejercicio honrado de los recursos públicos, ya que las aportaciones provenientes de los trabajadores se deben manejar con la mayor integridad, lo cual no sucedió en la actual administración. Vamos a impulsar reformas a la Ley del Infonavit para que sea eficiente la cartera de cobranza y su función de tesorería”.

Además, el candidato se refirió a la importancia de “promover cambios en la Ley del ISSSTE para crear las afores de los trabajadores al servicio del Estado y con ello impulsar una reforma en el Fovissste”.

Destacó que hay que “mejorar la calidad en la construcción de las viviendas de interés social mediante mejores prácticas de supervisión de los órganos facultados para ello, entre otras acciones”.

Ante la pregunta expresa de cuáles serán sus objetivos particulares para los próximos seis años, dijo no ser partidario de establecer porcentajes ni comprometer metas cuantitativas en la propuesta de campaña, debido a que las variables macroeconómicas, que van desde los niveles de tasas de interés hasta el costo del barril de petróleo, tienden a modificar las tendencias, así como también mencionó la importancia del crecimiento del PIB, la inflación, el tipo de cambio, etc. Sin embargo, expresó que “es importante destacar que mantendremos el orden macroeconómico y los niveles de inversión en infraestructura para que el sector vivienda siga creciendo con ese mismo ritmo”.

Pese a ello, en una presentación ante inversionistas extranjeros en Nueva York mencionó la construcción de cinco millones de casas nuevas y tres millones de mejoramientos sustanciales para la construcción y renovación del parque habitacional.

Respecto de los cambios que veremos en su política de vivienda, en comparación con  la vigente, dijo que “habrá mayor transparencia en la ejecución de los programas y en el ejercicio del gasto, cosa que por ejemplo no se logró en el Infonavit en este sexenio. Habrá mayor supervisión y regulación a las instituciones de crédito para garantizar la libre competencia en el establecimiento de tasas de interés en los créditos hipotecarios, aunado a una buena conducción de la política económica y social”.

Asimismo, dijo que en la medida en que se logre la nueva Hacienda Pública y se promueva el crecimiento contaremos con mayores recursos para apuntalar al sector: “Vamos a apoyar al sector    privado, debemos consolidar la bursatilización de hipotecas, habrá que estudiar el desenvolvimiento de Fannie Mae como caso de éxito”.

Por otra parte, comentó que los retos en materia de vivienda para los próximos seis años son múltiples, sin embargo dejó sobre la mesa esta preocupación: “Como vimos, el impacto de los cambios en las características de la población que está registrando el país se verá reflejado en la política económica y social, ya que año con año será mayor el número de parejas de jóvenes en edad de formar nuevos hogares, quienes, además de empleo, requerirán de más y mejores opciones de financiamiento para la adquisición de vivienda.

“Debemos considerar que en el tiempo en el que corra la próxima administración los principales demandantes de vivienda, ubicados en el grupo poblacional de entre 20 y 34 años de edad alcanzarán los 20 millones de personas. Entonces, el gobierno, los desarrolladores y los bancos deberemos estar conectados para satisfacer plenamente esta demanda de vivienda, buscando alcanzar una convivencia armónica y sustentable con el medioambiente y un aprovechamiento racional de los recursos naturales”, aseveró. Y también expresó que hay que “apuntalar los programas de construcción de vivienda rural”.

Otro señalamiento fundamental fue en relación con los elementos que consideró pudieran afectar la buena evolución que tiene hoy en día este sector y qué habría que hacer para evitarlos. Al respecto, comentó que “deberemos evitar la corrupción, el nepotismo y otras prácticas poco transparentes que desafortunadamente se dieron en este sexenio”.

Roberto Madrazo quiso dejar constancia: “Mi compromiso es con toda la comunidad del sector vivienda, como un eje estratégico de las políticas económicas de empleo y bienestar social”. Ahora bien, para complementar estas propuestas, retomamos algunos aspectos que el candidato expresó el 10 de febrero en una presentación de video en la Second Annual Mexican Housing Conference en Nueva York, ante inversionistas extranjeros y nacionales.

Allí señaló que “dentro de mis propuestas se encuentra impulsar una política social que interactúe con el agresivo programa de reactivación económica, que la vivienda es el eje fundamental del bienestar de las familias mexicanas, que la vivienda y la infraestructura urbana constituyen un importante detonador de la actividad económica, e involucra a 27 de las 73 ramas industriales y tiene un efecto multiplicador de inversión y generación de empleos”. Y agregó que, si bien el número de viviendas ha aumentado, “nuestra problemática es que su entorno deja mucho que desear. Por su ubicación, tamaño y la falta de equipamiento y de servicios básicos ha provocado un divorcio entre la vivienda y el desarrollo urbano, en demérito de la calidad de vida generando promiscuidad y desintegración familiar”. Su propuesta concreta expresada en este foro fue que para el próximo gobierno se construirán cinco millones de viviendas nuevas y tres millones de mejoramientos sustanciales para la construcción y renovación del parque habitacional.

Expresó firmemente: “Daremos continuidad al plan de vivienda de esta administración, con mayor calidad y servicios urbanos que generen adecuados niveles de vida y garanticen un sentido de arraigo entre sus habitantes”.

Finalmente, señaló que definirá un modelo de planeación y desarrollo urbano acorde con las características y vocación productiva de las ciudades.