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LOMAS COUNTRY CLUB

EXCLUS IVIDAD EN MOVIMIENTO

Un desarrollo residencial para quienes buscan un lugar privilegiado para vivir.

Actualmente se construyen 12 proyectos de departamentos verticales y 35 de casas de lujo que ofrecen confort y seguridad para sus habitantes.
Exclusividad, lujo y seguridad son palabras comunes en el actual desarrollo residencial de la ciudad de México. Sin embargo,hace 12 años, cuando Grupo Frisa inició el diseño y la construcción del plan maestro del Fraccionamiento Lomas Country Club, las necesidades de quienes buscaban un lugar privilegiado para vivir eran distintas. Para quienes hoy construyen 12 proyectos de departamentos verticales y 35 casas de lujo el ambiente para hacer negocios inmobiliarios que se respira en Lomas Country no puede ser mejor.

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Las ventas actuales de residencias y departamentos que ofrecen inversionistas en bienes raíces en el interior del desarrollo se alimentan de un movimiento evidente de compradores que salen del sur de la ciudad de México. En un segundo círculo figuran, sin duda, compradores de Bosques de las Lomas, Tecamachalco y La Herradura.

Desarrolladores y compradores individuales adquieren terrenos cuyo valor fluctúa entre 450 y 850 dólares el metro cuadrado de producto terminado, en un rango que inicia generalmente en una preventa de 1200 dólares y suele llegar hasta 1650. Ejemplo: los compradores iniciales de Encino Real, que adquirieron en preventa a 1100 dólares el metro cuadrado y a 14 meses de construcción, una vez que se termine la obra pueden ofrecer un precio de más de 1600 dólares.

Esta tendencia de plusvalías (promedio de 50 % en poco más de un año de construcción) es producto de la solidez en precios que han experimentado proyectos residenciales en el corredor Interlomas. Sobre todo, aquellos que como el mencionado tienen valores agregados y características irrepetibles.

Un análisis desarrollado por la empresa Softec revela que pese a los extraordinarios momentos de venta vividos en 1993 y

1994, cuando el metro cuadrado se compraba hasta en 1600 dólares, los precios pasaron por algunos altibajos con la crisis posdevaluatoria, pero poco a poco fueron recuperando su techo. En una posición privilegiada han estado siempre los desarrollos de lujo, y en ese estrato los compradores de Lomas Country siempre han estado cubiertos.

Tal es la solidez del desarrollo de los conceptos que, a diferencia de otros proyectos, en esta zona se vivió por primera vez una continua presencia de grupos inmobiliarios con más de tres proyectos ejecutados. Dicen los inversionistas que quienes entran hoy a construir en el fraccionamiento saben que tienen prácticamente garantizada una buena jornada de ventas con utilidades.

Tulio Gatica, uno de los principales promotores de este fraccionamiento, dice que la decisión de ingresar en la zona tuvo que ver con las características del lugar: “Entramos porque veíamos que nuestro desarrollo tenía potencial, aunque empezamos la comercialización con seis departamentos vendidos. El proyecto ha tenido buena aceptación desde el principio. Comenzamos vendiendo departamentos de 1350 dólares el metro cuadrado, y pensamos que terminará cotizándose en 1550”.

Gatica edifica Foresta Lomas Country, un conjunto residencial de 28 departamentos con superficies promedio de 530 metros cuadrados de construcción. Con un avance de 50 % en la construcción, que terminará en julio del 2005, ofrecerá en su interior un promedio de cinco cajones de estacionamiento por unidad, pista de jogging, bodega de 40 metros cuadrados, salón de fiestas y otras ammenities complementarios.

Es un proyecto de baja densidad, pero en el grupo de nuevas construcciones también  pueden verse edificaciones monumentales, como los 280 departamentos del conjunto Frondoso.

Otras edificaciones, que afanosamente levantan unos 4000 trabajadores de la construcción en la zona, son: Palmetto, Encino Real, Veranda, Fairway, Vértice, Las Palomas y Residencial Remanso.

En ellas puede verse la aplicación de un sistema ordenado de reglamento de edificación que puntualiza los requerimientos por los que tuvieron que pasar las plantas arquitectónicas que los definieron, en términos de fachadas, instalación sanitaria, jardinería y hasta en el sistema de riego por aspersión con el que se alimenta.

Pero a 10 años de distancia, el entorno inmobiliario ha cambiado. Existen en las arterias que conducen al fraccionamiento unos 4500 departamentos integrados a torres, con un promedio de 15 niveles, y casas agrupadas en pequeños desarrollos horizontales, que en conjunto rondan los 50 proyectos.

Además, pese a contar con accesos viales diferentes, en un espacio contiguo crece el desarrollo inmobiliario Bosque Real, que en una extensión de 578 hectáreas de terreno, distribuidas en 160 macrolotes para desarrollos residenciales, actualmente da cabida a unas 40 nuevas construcciones residenciales.

Entonces, ¿qué es lo que hace la diferencia del ambicioso? Jaime Quiroz, Director de Comercialización de la División Residencial en Frisa, lo define así: “Bosque Real es un mall y Lomas Country una boutique, que por su tamaño, infraestructura y diseño hace manejable los tres elementos que lo caracterizan”. Quienes compran en los diferentes conceptos inmobiliarios son usuarios de alto nivel socioeconómico, con una edad promedio que ronda el rango de 30 a 55 años.

EL NACIMIENTO

Su historia comenzó en la primera mitad de la década de 1990. Desde su conceptualización se buscó constituir un proyecto que garantizara calidad de vida en la zona metropolitana. Estar, como dice Quiroz, “de fin de semana todos los días”.

Este ejecutivo, que habita el número uno de las calles que conforman el desarrollo, prevé dos años más de comercialización de 20 % restante de los terrenos disponibles para nuevos proyectos.

Aquí vivirán un promedio de 1800 familias. “Son dos años que restan de la primera fase de comercialización, luego vendrán las segundas ventas que darán continuidad al movimiento inmobiliario del producto de la zona”, explica Quiroz.

A la fecha, están construidos 27 edificios de departamentos y 28 casas. La seguridad no fue producto de la casualidad. Alrededor de 1.6 millones de metros cuadrados de extensión del fraccionamiento existen murallas que, con un solo acceso controlado, constituyen la médula que garantiza la seguridad. El complemento está proporcionado por 16 casetas de vigilancia, cuatro patrullas y el personal que, con un sistema de operación quirúrgica, garantiza la seguridad. En total, un sistema formado por cuatro filtros.

Igual comparación puede hacerse en las instalaciones deportivas. La evolución evidente de ammenities en los últimos años en la zona ha orillado a los desarrolladores a incluir en sus proyectos instalaciones deportivas, salones de fiestas, sistemas de acceso con alta tecnología, infraestructura de telecomunicaciones y hasta salas de cine.

Caso distinto es la historia del campo de golf. Cuando se construyeron los espacios de golf de este desarrollo se pensó más en la disponibilidad del servicio para sus habitantes que en el glamour que actualmente rodea la actividad golfística. Antes, el apellido Von Hagge, de la firma Smelek & Barril, o Nicklaus, quien ha trazado los campos de golf más famosos del mundo, eran tema secundario.

Y es que cerca están los 27 hoyos de Bosque Real o los del Club Chapultepec; sin embargo, sólo aquí se realizan obras de remodelación.

En el proyecto inicial pesó el concepto arquitectónico de Carlos Herrera, que al paso del tiempo integró a los 18 hoyos 50 % de iluminación para favorecer la práctica del golf nocturno.

Las obras, que concluirán, incluyen la remodelación del vestidor de mujeres, con servicios como pilates, aerobics, gimnasio, Spa, una amplia zona de estar en el hoyo 20, terraza interior y techo abatible. Una acción del club ronda un precio de venta de 75 000 dólares y 3500 dólares en renta anual.

A esta oferta de vialidades internas y vegetación se agrega el acceso inmediato a áreas comerciales, seguridad pública y privada, iglesia, vialidades, condominios horizontales y verticales, centros culturales, educación, áreas recreativas y de salud, todo localizado en zonas aledañas.

Otro cliché del marketing contemporáneo en el negocio residencial son las extensas áreas verdes.

No obstante, en Lomas Country el medioambiente, que arroja niveles óptimos de calidad del aire, se ha construido mediante el desarrollo de áreas verdes. La conciencia ambiental se instituyó desde que se estableció una política basada en el Programa de Mejoramiento,

Protección y Preservación del Entorno Ecológico.

En esa política se incluyen diversos programas, entre ellos el de “Adopte un árbol”, a través del cual se han plantado 800 árboles en lo que va del año. Por reglamento, se planta un árbol en cada 20 m2 de construcción