El sentido de todo negocio gira alrededor de su rentabilidad. Por ello, un centro comercial exitoso no se mide por su tamaño, ni por su lujo, ni por lo cosmopolita que sea la ciudad en la que se encuentra. Su éxito se mide por los ingresos (ventas) que genera por cada metro cuadrado (m2), aunque a nivel internacional se mide por pie cuadrado (ft²).

2018 es el inicio de una etapa de reinvención internacional. Hay un mercado extraordinariamente cambiante en el que irrumpen robots, inteligencia artificial, seis generaciones de consumidores y la voz de los nuevos retailers, quienes muestran el rumbo.

La creación de espacios de comunicación para los usuarios del transporte público con seguridad, eficiencia y confort son necesidades de movilidad que detonaron el crecimiento de proyectos de usos mixtos en centros de transporte y transferencia.

El crecimiento del mercado de los centros comerciales en la Ciudad de México y en las ciudades medias y grandes del país, ha sido un detonador del desarrollo inmobiliario, urbano y social.