España arranca 2026 con un mercado inmobiliario tensionado al límite. El precio de la vivienda usada sube un 20.4% interanual, rozando máximos históricos de 2007. El grave desequilibrio entre una demanda insaciable y una oferta de obra nueva inexistente dispara los precios, con Baleares y Madrid superando por primera vez los 5,000 €/m², dificultando el acceso a las rentas medias y bajas.