Durante años, buena parte del desarrollo residencial de lujo en los principales destinos turísticos de México estuvo orientado al comprador extranjero. Estadunidenses y canadienses encontraron en lugares como Los Cabos, Cancún, Riviera Maya y Riviera Nayarit una combinación atractiva de clima, conectividad, estilo de vida y precios competitivos frente a otros mercados internacionales.