|  

El estudio La Experiencia Laboral 2026 en México, de WeWork y Michael Page, revela que los colaboradores valoran el trabajo híbrido y demandan oficinas adaptadas a diferentes formas de trabajar.

2 No me gusta0

Con el regreso de las vacaciones de verano, las empresas en México retoman proyectos, reuniones y actividades presenciales. Sin embargo, volver al espacio de trabajo no significa necesariamente recuperar de inmediato los niveles de productividad. Para los colaboradores, uno de los principales desafíos está en contar con oficinas que permitan concentrarse, colaborar y realizar sus actividades de manera eficiente.

 

Los resultados del estudio La Experiencia Laboral 2026 en México, elaborado por WeWork y Michael Page, muestran que la percepción sobre la oficina cambió. Para buena parte de los trabajadores, el valor del espacio físico depende cada vez más de qué tan bien responde a las distintas necesidades de una jornada laboral.

 

Uno de los datos más relevantes es que 63.54% de los trabajadores con esquemas híbridos prefiere realizar las actividades que requieren mayor concentración fuera de la oficina central, ya sea desde casa o en espacios alternativos como los coworkings.

El ruido, uno de los obstáculos para concentrarse

También, el diseño de las oficinas representa un desafío. De acuerdo con el estudio, 37% de los colaboradores identifica los espacios abiertos y ruidosos como una de las principales dificultades para trabajar desde la oficina.

El problema es todavía más evidente en las compañías que han reducido el tamaño de sus instalaciones: en estos casos, el porcentaje aumenta a 44 por ciento.

 

La situación plantea un reto para el mercado inmobiliario de oficinas, que debe responder a una nueva expectativa de los usuarios. Ya no se trata únicamente de contar con suficientes escritorios o espacios para reunir a los empleados, sino de diseñar ambientes que respondan a diferentes actividades.

 

Una reunión de trabajo, una sesión de lluvia de ideas, una videollamada o una tarea que requiere varias horas de concentración no necesitan necesariamente el mismo tipo de espacio.

El trabajo híbrido mantiene su atractivo

La preferencia por esquemas flexibles también se mantiene entre los profesionales. El estudio señala que 56.9% considera que el modelo híbrido es el esquema ideal de trabajo.

Ahora bien, entre las razones detrás de esta preferencia se encuentran la reducción de los tiempos de traslado, un mejor equilibrio entre la vida personal y laboral y la posibilidad de administrar de manera distinta los momentos de mayor productividad.

Pero esto no significa que la oficina haya perdido relevancia. Por el contrario, el reto consiste en definir para qué actividades resulta más valioso acudir presencialmente.

 

 

En este contexto, la oficina puede convertirse en un punto de encuentro para fortalecer la colaboración, facilitar reuniones estratégicas, impulsar la generación de ideas y mantener los vínculos entre los equipos.

 

“La conversación sobre la oficina ya no debería centrarse únicamente en dónde trabajan las personas, sino en qué condiciones pueden hacer mejor su trabajo”, señaló Claudio Hidalgo, presidente de WeWork Latinoamérica.

 

Oficinas más flexibles para nuevas necesidades

El cambio en las preferencias de los colaboradores también tiene implicaciones para las empresas y para el mercado inmobiliario corporativo.

Los espacios de trabajo deben ser capaces de combinar zonas destinadas a la concentración individual con áreas para reuniones, colaboración y convivencia. Esta flexibilidad adquiere mayor importancia conforme las organizaciones ajustan el tamaño y uso de sus oficinas.

Para las compañías, el objetivo tampoco debería limitarse a incrementar la asistencia presencial. La oportunidad está en conseguir que los días en la oficina tengan un propósito claro y aporten valor tanto a los trabajadores como al negocio.

Bajo este escenario, los espacios flexibles y el coworking pueden funcionar como una alternativa para empresas que requieren adaptar su superficie de acuerdo con las necesidades de sus equipos, sin depender de una configuración rígida.

 

“El trabajo híbrido no busca reemplazar la oficina, sino darle un propósito más estratégico”, agregó Hidalgo.

 

El regreso a la oficina cambia las reglas

El regreso después de las vacaciones pone nuevamente sobre la mesa una discusión que va más allá de la presencialidad: qué tipo de oficinas necesitan actualmente los trabajadores.

Los datos de WeWork y Michael Page muestran que el talento continúa valorando la flexibilidad, mientras que las empresas enfrentan el desafío de aprovechar mejor sus espacios físicos.

Para el mercado de oficinas, esto significa avanzar hacia inmuebles capaces de ofrecer experiencias diferenciadas: lugares para concentrarse sin interrupciones, áreas para colaborar y espacios que faciliten encuentros de alto valor.

 

Así, el futuro de la oficina no necesariamente estará definido por cuántos empleados acuden cada día, sino por qué tan productivo, funcional y atractivo resulta el espacio cuando los colaboradores están ahí.