Si bien los fundamentales, como el empleo formal, comienzan a mostrar señales de recuperación, la evolución del crédito dependerá de que se restablezca el equilibrio entre ingresos, precios de la vivienda y condiciones de financiamiento, lo que será clave para reactivar de forma sostenida la demanda en el sector.
A diferencia de años previos, cuando el monto colocado seguía creciendo impulsado por un mayor crédito promedio, en 2025 el financiamiento a la vivienda también retrocedió. El monto total disminuyó 8.0%, al ubicarse en 286 mil 400 millones de pesos, explicado principalmente por una reducción en el ticket promedio.
Considerando a todos los participantes del mercado —organismos públicos y privados—, el informe señala que el sector hipotecario en México atravesó un proceso de ajuste durante 2025, con una ligera caída de 0.5% en el número de créditos y una contracción real de 2.9% en el monto total colocado.
En este contexto, Carlos Serrano, economista jefe de la institución, explicó que la caída en la colocación de la banca fue parcialmente compensada por el dinamismo del Infonavit, que incrementó en 2.4% el número de créditos, al alcanzar 376 mil 300 en 2025, así como un crecimiento de 4.6% en el monto otorgado, que sumó 256 mil 900 millones de pesos. No obstante, en el agregado del mercado se observa una ligera contracción.
En este sentido, el monto promedio de los créditos hipotecarios que otorga la banca ha disminuido por segundo año consecutivo. Pasó de 2 millones 615 mil pesos en 2023, a 2 millones 582 mil en 2024 y a 2 millones 508 mil pesos en 2025, reflejando que las familias, aún con mayores ingresos, están optando por financiamientos de menor valor.
Analistas de la institución agregaron que esta reducción responde a una estrategia de los hogares para mantener su capacidad de pago. Es decir, si antes podían acceder a una vivienda de 3 millones de pesos, ahora optan por opciones cercanas a 2.8 millones, priorizando la estabilidad financiera durante el plazo del crédito.
Finalmente, Serrano destacó que una señal que podría anticipar una recuperación del crédito hipotecario es la reactivación del empleo, particularmente en el segmento formal, lo que podría fortalecer la demanda en los próximos periodos.

