Tanto el ingeniero como el arquitecto, respectivamente, fueron reconocidos por la Asociación Nacional de Ingenieros y Arquitectos de México A.C.

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México necesita “una sacudida que detone en desarrollo”, coincidieron el ing. Carlos Slim Helú, presidente vitalicio de Grupo Carso, y el arquitecto Joaquín Álvarez Ordoñez, en un mensaje después de recibir el premio nacional de Ingeniería y Arquitectura 2018, respectivamente. Durante la ceremonia de dichos premios, entregados en Palacio Nacional por paret de la Asociación Nacional de Ingenieros y Arquitectos de México A.C., el presidente Andrés Manuel López Obrador, hizo entrega del Premio Nacional de Ingeniería 2018 al ing. Carlos Slim Helú por aplicar la ingeniería civil en la construcción de empresas del sector y de telecomunicaciones bajo principios de responsabilidad social, nacionalismo y altruismo. 

En su mensaje el Ing. Carlos Slim, manifestó que “necesitamos ya una sacudida, una transformación, un cambio que nos permita empezar a tener crecimientos que son los que merece nuestro país” y recomendó invertir 5 por ciento del producto interno bruto (PIB), para empezar, en infraestructura y así aprovechar la enorme liquidez que actualmente hay en el mundo, a largo plazo y con bajas tasas de interés. La fórmula, dijo, “con finanzas sanas, si se mejora el poder adquisitivo del salario y con grandes inversiones en infraestructura podremos recuperar el crecimiento sostenido y sustentable”.

Agregó que ve con buenos ojos el plan de infraestructura a punto de darse a conocer en los próximos días, “se presentará en etapas y lo único que habrá que buscar es cómo se instrumenta, cómo se concursa, que lo gane el que ofrezca mejores condiciones y cómo se financia”. Asimismo mencionó que para alcanzar la meta de infraestructura la iniciativa privada debe intervenir según el tipo de proyecto, pero debe hacerlo de forma sustancial, mayoritaria, y para eso, señaló, “hay muchos recursos monetarios en el mundo y se deben aprovechar esos financiamientos para que de esa manera se realicen la mayor cantidad de proyectos”.

En su intervención el arquitecto, Joaquín Álvarez, al recibir el premio por “acreditar a lo largo de su trayectoria su compromiso con el urbanismo y sus significativas aportaciones a la arquitectura, comentó que “en esa gran transformación consideramos importante la creación de un instituto nacional de planeación estratégica y prospectiva con un sólo propósito: visualizar, planificar, programas con perspectiva de largo plazo el futuro que soñamos, no con visión sexenal como siempre lo hemos hecho, sino con un verdadero afán de alcanzar el futuro anhelado de donde deriven acciones concretas y mejorar así de una vez y para siempre los niveles de bienestar que merecen todos los mexicanos”.

Por su parte el presidente de la República reconoció como parte fundamental del desarrollo de nuestro país a la arquitectura y a la ingeniería, y elogió a ambos galardonados a quienes llamó mexicanos excepcionales, buenos ciudadanos y profesionistas de primer orden. En particular, destacó sobre el ingeniero Slim Helú sus virtudes de hombre sobrio y austero y que en ningún momento deja de trabajar.