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En el futuro inmediato crecerá el interés por pagar o rentar en un edificio sustentable, lo que también aumentará el margen de los proyectos para la industria.

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La pandemia del COVID-19 ha traído diferentes cambios a la industria de la construcción, uno de ellos está relacionado con la salud de las personas y la sustentabilidad en los edificios, consideró Jacinto Arenas Echeverría, director general de Ares Arquitectos; para quien “el COVID cambia la idea del bienestar de la salud”.

Y dado que las personas pasan hasta un 90% de su tiempo en el interior de los edificios, que durarán un mínimo de 40 años o más, la edificación de estos inmuebles cobra cada vez más relevancia. También porque a diferencia de años anteriores, actualmente el desarrollo de éstos ya es económicamente viable.

 “La idea ha cambiado con el tiempo. Un inmueble con un costo de 3 mil 500 pesos por metro cuadrado, por ejemplo, bajará su precio de renta si los requerimientos de luz, calefacción o aire acondicionado se resuelven con soluciones naturales, como las ventanas abiertas o la iluminación natural o de bajo costo”, dijo Arenas Echeverría.

 Añadió que en el futuro inmediato crecerá el interés por pagar o rentar en un edificio sustentable, lo que también aumentará el margen de los proyectos. “Esta crisis hará que los arquitectos tengan más trabajo. Se reacondicionarán muchos espacios. Si la tendencia es el Home Office, se debe pensar es espacios idóneos en las casas. Y en la ciudad, los inmuebles de trabajo deben pensarse de otra forma. Y quizá actualizar los edificios actuales”.

 Indica que una tendencia serán los edificios regenerativos, es decir, aquellos que tienen grandes superficies de azotea, y en los que se puede tener paneles solares. Otra tendencia será que tendrán que generar energía para regresarla a la infraestructura pública. Que aporten agua, por ejemplo, dijo Arenas Echeverría, durante el webinar ‘Sustentabilidad rentable en construcción: Beneficios sociales, económicos y ambientales’, de EXPOCIHAC.

 Por su parte, Jorge López de Obeso, presidente de Eosis, mencionó que aunque el COVID-19 trajo diferentes problemas a las economías del mundo, también mejoró la calidad del aire en el mundo, con la baja movilidad de autos que se mostró durante el confinamiento.