Una nueva iniciativa de investigación internacional, denominada Refrigeración Sostenible Basada en Agua en Megaciudades (SWIM), tiene como objetivo replantear la forma en que se refrigeran las ciudades más grandes del mundo.
Dado que se prevé que la demanda de refrigeración se triplique con creces para 2050, el proyecto pretende replantear los sistemas tradicionales mediante tecnologías energéticamente eficientes alimentadas por energías renovables que podrían reducir el consumo de energía urbana hasta en un 30 por ciento.
“Con esta colaboración, queremos crear tecnologías de refrigeración que no solo optimicen el consumo energético en el laboratorio, sino que también funcionen en entornos reales. Vemos un enorme potencial en la combinación de la experiencia y los conocimientos tecnológicos de Grundfos con la investigación de vanguardia de estas prestigiosas universidades”, declaró Bent Jensen, vicepresidente ejecutivo y director general de la división de servicios para edificios comerciales de Grundfos.
Swim combinará conocimientos interdisciplinarios en varias áreas, por ejemplo:
- Desarrollar herramientas de planificación energética urbana basadas en fuentes de energía renovables para proyectar y gestionar las futuras demandas de refrigeración en megaciudades.
- Utilizar inteligencia artificial para supervisar la eficiencia, detectar fallos y orientar el mantenimiento predictivo.
- Diseñar algoritmos inteligentes que equilibren las necesidades de refrigeración con la eficiencia energética y la estabilidad de la red eléctrica.
Para la profesora Madhavi Srinivasan, directora ejecutiva del Instituto de Investigación Energética de la NTU, “la participación de Grundfos en el proyecto Swim representa un importante avance para acelerar la innovación en refrigeración sostenible. Al combinar la experiencia investigadora de la NTU Singapur con el liderazgo de la industria, esta colaboración contribuirá al desarrollo de soluciones innovadoras de refrigeración basadas en agua que mejoran la eficiencia energética y fomentan un desarrollo urbano más sostenible en las megaciudades tropicales”.
Los socios afirman que su ambición compartida es que aproximadamente la mitad de los productos demostrados y desarrollados en este proyecto se conviertan en productos viables que lleguen al mercado y marquen una diferencia real para las personas y el medio ambiente.
La iniciativa de investigación Swim está financiada con 9.4 millones de dólares estadunidenses de la Fundación Grundfos y está alineada con los objetivos climáticos nacionales tanto de Singapur como de Dinamarca: Singapur se ha fijado como objetivo alcanzar cero emisiones netas para 2050 y Dinamarca se ha comprometido con la neutralidad climática para 2045.