El estudio, realizado a nivel nacional entre hombres y mujeres, previo al inicio de la justa deportiva, muestra que el entusiasmo por el torneo está llevando a muchos aficionados a comprometer recursos futuros para vivir de cerca el evento deportivo. Incluso, 55% de los encuestados viajará al extranjero para seguir los encuentros de las distintas selecciones.
También el gasto mundialista alcanzará a quienes no asistirán a los estadios. Según la encuesta, 54% de los mexicanos planea destinar más de 6,000 pesos a reuniones, restaurantes, consumo de alimentos, bebidas y otras actividades relacionadas con la celebración del torneo, reflejando el impacto económico que el evento tendrá en millones de hogares.
Esta situación genera inquietud entre los propios aficionados. La encuesta señala que 43% reconoce el riesgo de adquirir nuevas deudas derivadas de los gastos relacionados con el Mundial, lo que podría afectar su estabilidad financiera en los próximos meses.
Javier Salmerón, Co-Country Manager de Bravo, señaló que el torneo representa una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de la planeación financiera y fomentar una cultura de ahorro que permita disfrutar este tipo de eventos sin comprometer la economía personal.
Por otro lado, el Mundial también está incentivando la búsqueda de ingresos adicionales. El 48% de los encuestados afirmó que aprovechará la temporada para generar recursos extra mediante actividades complementarias o pequeños negocios.