|  

Los grandes eventos deportivos como la Copa Mundial de la FIFA 2026 no generan beneficios de manera uniforme para todos los negocios de hospitalidad. Más allá del incremento temporal en la demanda, estos acontecimientos funcionan como una prueba de estrés que revela las fortalezas y debilidades operativas de hoteles y establecimientos turísticos.

1 No me gusta0

De acuerdo con el reporte “2026 State of the Industry” de la American Hotel & Lodging Association (AHLA), la rentabilidad del sector hotelero continúa enfrentando desafíos. El indicador de utilidad bruta por habitación disponible (GOPPAR) cerró 2025 por debajo de los niveles registrados en 2019, mientras que los costos operativos han crecido de forma sostenida a un ritmo superior al de los ingresos.

En particular, los costos laborales aumentaron 15.3% durante ese periodo, por encima del crecimiento de los ingresos totales, que fue de 12.8%. Esta diferencia, señalan especialistas, refleja un problema estructural que se vuelve más evidente durante eventos de alta demanda como el Mundial.

 

Iván Acevedo, director general en México de Vingcard | ASSA ABLOY, explicó que los torneos internacionales actúan como un diagnóstico operativo para los negocios de hospitalidad. Según el directivo, los establecimientos que cuentan con sistemas tecnológicos integrados son capaces de absorber una mayor demanda sin que sus costos se disparen, mientras que aquellos que operan con plataformas fragmentadas enfrentan mayores dificultades para responder de manera eficiente.

 

La firma destaca que la integración de sistemas de acceso, energía, gestión de habitaciones, conectividad y operaciones permite optimizar recursos y mejorar la experiencia de los huéspedes. En este sentido, el estudio “Future of Hospitality” de Deloitte señala que 81% de los hoteleros considera la tecnología como la principal herramienta para incrementar la productividad de sus equipos.

Sin embargo, la clave no radica únicamente en adoptar tecnología, sino en lograr que los distintos sistemas operativos compartan información en tiempo real para facilitar la toma de decisiones.

Además, el reporte “2026 Travel Industry Outlook” de Deloitte anticipa un entorno más complejo para los próximos años, caracterizado por viajeros más cautelosos en sus gastos, estancias más cortas y reservaciones realizadas con menor anticipación.

 

Finalmente, ente este panorama, Vingcard considera que la modernización tecnológica dejará de ser una ventaja competitiva para convertirse en una necesidad estratégica. El aprendizaje que deje el Mundial, concluye la compañía, podría marcar la diferencia entre una operación que reacciona ante los problemas y otra capaz de anticiparse y mantener su rentabilidad en el largo plazo.