Zoox obtuvo la aprobación regulatoria federal para cobrar por su servicio de robotaxi autónomo por parte de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA).
Para Zoox, su proceso ha requerido una colaboración minuciosa con la NHTSA en relación con los requisitos obsoletos de las Normas Federales de Seguridad para Vehículos Motorizados (FMVSS). El proceso ha resultado exhaustivo y refleja un compromiso compartido para impulsar la innovación de manera responsable y segura.
La tecnología autónoma se ha acelerado a nivel mundial. En 2025, para mantener a Estados Unidos a la vanguardia de esta tecnología e innovación, la administración y la NHTSA abrieron una nueva vía de exención para los fabricantes nacionales que desarrollan la próxima generación de vehículos autónomos: aquellos sin controles manuales tradicionales.
En agosto de 2025, Zoox afirmó haberse convertido en la primera empresa de vehículos autónomos (VA) en recibir una exención de demostración bajo este nuevo proceso.
El año pasado, Zoox lanzó un servicio gratuito en Las Vegas y el programa Zoox Explorers en San Francisco. Desde entonces, cuenta con más de 500,000 usuarios y reporta que otros 500,000 se han inscrito en su lista de espera. La compañía planea comenzar a cobrar tarifas en Las Vegas, Nevada, como primer paso este mes de agosto.
Zoox continuará trabajando estrechamente con la administración y la NHTSA para lograr un cambio duradero en toda la industria. Esto incluye actualizaciones de las Normas Federales de Seguridad de Vehículos Motorizados para permitir el despliegue de vehículos autónomos seguros, sin las limitaciones que, según describe, presentan elementos obsoletos aplicables únicamente a los conductores humanos.
Otros anuncios de la NHTSA, diseñados para simplificar los trámites burocráticos y facilitar la innovación en vehículos autónomos, incluyen la aceleración del desarrollo de los primeros estándares de rendimiento para vehículos autónomos mediante una colaboración con SAE Industry Technologies Consortia (ITC).
Esta colaboración financiará un consorcio A2SCEND de tres años y 5 millones de dólares, que reunirá a expertos para recopilar datos y acelerar la creación de los estándares de rendimiento. La NHTSA afirmó que este proyecto sentará las bases para un estándar nacional único de seguridad para vehículos autónomos, eliminando así el complejo marco regulatorio que ha frenado la innovación durante años.
Se centrará en áreas clave de seguridad, como la interacción con los servicios de emergencia, los sistemas de gestión de la seguridad, la asistencia remota y el comportamiento posterior a un accidente, para ayudar al sector a ampliar de forma segura el despliegue de vehículos autónomos.