La firma dirigida por Norman Foster se encuentra construyendo la nueva bodega el productor francés de vino, Le Dôme.

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Según diferentes medios internacionales y el mismo despacho de arquitectura, el lugar es descrito como una mezcla “perfectamente equilibrada de arquitectura y paisaje”, al tener como finalidad integrar este último con la región circundante de las colinas de Burdeos, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Jonathan Maltus, propietario de Le Dôme, es un inglés nacido en Nigeria que se mudó a Saint-Émilion, en Burdeos, en la década de los 90; en ese entonces, una época decisiva cuando un grupo de enólogos crearon nuevos métodos para hacer vinos tintos tradicionales de la ciudad francesa, evitando largos procesos de envejecimiento.

No fue sino hasta 1996 que Le Dôme, de Maltus, alcanzó el éxito, entre otros elogios de unas botellas que, hasta el día de hoy, resultan difíciles de adquirir.

Fue él mismo quien expresó su deseo de crear una nueva bodega en el lugar, de la mano de Foster + Partners, una petición que incluía que el edificio fuera “un hermoso lugar, centrándose en las vistas del viñedo y haciendo del paisaje el protagonista en el diseño”.

 

 

El edificio tiene una forma circular que busca crear una estructura que permita vistas del interior y el exterior, proporcionando un espacio eficiente para la producción de vino.

Las personas podrán acceder a través de una avenida arbolada. Mediante una combinación de dos rampas, los visitantes caminarán y apreciarán las diferentes etapas del proceso del vino; ambas llevarán a una galería en el nivel superior con mesas de degustación, un bar y otros espacios de entretenimiento con vistas panorámicas a los viñedos.

En cuanto a los materiales, la bodega utiliza materiales locales para reducir las emisiones de carbono relacionadas con el transporte. La palera de colores en los materiales y espacios interiores difuminan los límites entre los espacios de trabajo y otras áreas.

El techo, en forma de cúpula, cuenta con una extensión de 40 m y un tragaluz central de 6 m de ancho que permite que la luz natural inunde el edificio, donde un atrio circular permite a los visitantes mirar hacia abajo a los espacios de producción y almacenamiento de vino.

 

Con información de Foster + Partners y Wallpaper.