La Copa Mundial de Futbol FIFA 2026 dejó un balance positivo para la actividad económica de la Ciudad de México, con una derrama estimada superior a los 22 mil 678 millones de pesos, de acuerdo con una evaluación preliminar de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México (CANACO CDMX).
El presidente de CANACO CDMX, Vicente Gutiérrez Camposeco, destacó que la organización del torneo permitió mostrar la capacidad de la capital para recibir eventos internacionales con altos estándares de logística, movilidad y seguridad.
“Agradecemos y felicitamos a la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, a su equipo de colaboradores y a los trabajadores de la administración capitalina, particularmente a quienes se encargaron de las labores de mantenimiento, limpieza y seguridad, por su esfuerzo y compromiso para lograr que la jornada mundialista se desarrollara sin mayores sobresaltos y se convirtiera en una auténtica fiesta, con resultados positivos para restaurantes, bares, hoteles, comercios, prestadores de servicios y empleados del sector”, destacó el dirigente del organismo empresarial.
Pero, además del impacto económico, la cámara consideró que la cobertura internacional obtenida durante el torneo fortaleció la imagen de la Ciudad de México como un destino preparado para albergar eventos de talla mundial.
Turismo y consumo impulsaron la actividad comercial
También el organismo proyectó la generación de alrededor de 80 mil empleos temporales, principalmente en actividades relacionadas con atención al cliente, logística, transporte, hotelería y comercio.
Movilidad facilitó la llegada de aficionados
En materia de transporte, la cámara reconoció la implementación del esquema de "Última milla", que permitió trasladar a los asistentes al Estadio Ciudad de México mediante unidades de RTP, Metro y Tren Ligero, contribuyendo a agilizar los accesos y las salidas, con niveles de congestión vehicular considerados manejables durante los encuentros.
Mundial deja mejoras urbanas
La CANACO también destacó que la realización del torneo impulsó acciones de mejoramiento urbano en distintos puntos de la ciudad, entre ellas la recuperación de espacios públicos, rehabilitación del alumbrado, mantenimiento de áreas verdes y el retiro de comercio informal en zonas de alta afluencia como la Alameda Central y los alrededores del Estadio Ciudad de México.