El uso de plataformas es necesario, pues impacta en el tiempo invertido, la sostenibilidad económica de los proyectos y en el desarrollo de los empleados­.

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Para especialistas, el uso de la tecnología en la industria de la construcción afecta directamente a la retención de empleados, la tasa de aceptación de ofertas de trabajo y la velocidad de incorporación de nuevas contrataciones.

Luis Miguel Herrera, director de negocios de Procore Latinoamérica, señala que la tecnología es uno de los grandes democratizadores de la fuerza laboral, permitiendo el acceso a nuevas soluciones y herramientas sin distinción.

“Contar con la tecnología adecuada en el sector, no solo permite que el desarrollo de los proyectos esté a la altura de lo que la industria demanda, sino que respalda el trabajo de la fuerza laboral y les permitirá desarrollar y potenciar sus habilidades para enfrentar los retos y aprovechar las oportunidades venideras”.

Añade que una plataforma impacta en el tiempo invertido, en la sostenibilidad económica de los proyectos y en el desarrollo de los empleados, por lo que su uso es necesario, toda vez que la industria de la construcción es una en la que la tecnología no ha tenido el impacto deseado.

Esto debido a la falta de conocimiento de herramientas diseñadas especialmente en su beneficio: Si las empresas de la industria supieran que a través de plataformas digitales especializadas pueden ahorrar tiempo, reducir costos y conservar empleos, el interés por digitalizarse incrementaría, dice Miguel Herrera.

Y retoma datos de la consultora estratégica global McKinsey, ‘Imagining construction’s digital future’, que indican que el proyecto de construcción típico se excede en un 80% del presupuesto y conlleva 20 meses de retraso.

Se estima que los empleados de las empresas de construcción dedican el 35% de su tiempo a tareas ‘no óptimas’; lo que puede ser atribuible en gran medida a la falta de las soluciones tecnológicas pertinentes para su trabajo, según un reporte del FMI del 2018.

Por lo que esto impacta directamente en la experiencia del cliente, donde su satisfacción se ve obstaculizada por los habituales excesos de tiempo y presupuesto y los largos procedimientos de reclamación.

Además, el crecimiento anual de la productividad en los últimos 20 años fue solo un tercio de la media de la economía, de acuerdo con ‘The next normal in construction’, también de McKinsey.

Así, el especialista menciona que en el sector, contar con plataformas conectadas, centralizando la información, pueden ayudar a ahorrar tiempo valioso al agilizar las órdenes de cambio, simplificar los informes diarios, optimizar los RFI y mucho más.

“De acuerdo con el reporte ‘Cómo Lograr un Buen Retorno de la Inversión en Tecnología para la Construcción 2021 de Procore’, los encuestados reportaron que se ahorraron 11 días por proyecto con una plataforma de gestión de datos en la nube”.

Añade que en la construcción, como en cualquier actividad económica, el tiempo es dinero, y cuando el empleo de una plataforma conectada se traduce en ahorros diarios, semanales, mensuales e incluso anuales, significa que habrá un impacto directo en los resultados de un proyecto.

Cabe recordar que la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) señaló que esta industria perdió cerca de 340 mil empleos en el país a causa de la pandemia derivada del nuevo Coronavirus, a junio del 2020, hace exactamente un año.

Según sus datos, esto representó un 43% de más del millón de puestos de trabajo perdidos en México a partir de que se tomaron las medidas por el confinamiento. Asimismo, aproximadamente 3 mil 600 patrones se dieron de baja del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) por la crisis sanitaria.

Aunque este año el panorama podría ser distinto, ya que la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras (ENEC), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), de marzo de 2021, señaló que la industria de tuvo su mejor mes desde el inicio de la pandemia, con una recuperación del 4.7% respecto al mes anterior.

Mientras que en el mismo periodo el personal ocupado total registró un incremento de 1.2% y las horas trabajadas avanzaron 2.9%, y las remuneraciones medias reales descendieron 1.4%. Además, el valor real de la producción de las empresas constructoras mostró una caída de 10%, en su comparación anual.