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El Puente Vehicular Nichupté, en Cancún, registra un avance superior al 92% y se perfila como una obra clave para mejorar la movilidad urbana, reducir tiempos de traslado y fortalecer la conectividad entre la ciudad y la zona hotelera.

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El Puente Vehicular Nichupté, una de las obras de infraestructura más relevantes del sureste del país, se encuentra en su recta final. De acuerdo con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), el proyecto registra un avance superior al 92%, lo que acerca su conclusión y puesta en operación en Cancún, Quintana Roo.

 

Una vez terminado, el puente beneficiará directamente a más de 1.3 millones de habitantes, además de mejorar la movilidad de alrededor de 20 millones de turistas que cada año visitan este destino turístico. La nueva vialidad permitirá una conexión más eficiente entre la ciudad de Cancún y la zona hotelera, uno de los principales polos económicos del Caribe mexicano.

 

Una obra clave para reducir tiempos y mejorar la conectividad

El proyecto busca aliviar la saturación vial que hoy enfrenta Cancún, especialmente en horas pico y temporadas vacacionales. Con su entrada en operación, se estima un ahorro de hasta 45 minutos en los traslados, lo que impactará positivamente en la actividad turística, comercial y en la calidad de vida de los habitantes.

Además de mejorar la conectividad cotidiana, el Puente Nichupté funcionará como ruta alterna en caso de emergencias o fenómenos naturales, un aspecto clave en una región vulnerable a huracanes y eventos climáticos extremos.

 

 

Uno de los puentes más largos de América Latina sobre una laguna

Con una longitud total de 11.2 kilómetros, el proyecto destaca por su complejidad técnica. Incluye un puente principal de 8.8 kilómetros con tres carriles de circulación, uno de ellos reversible; dos entronques que suman 2.4 kilómetros —en los bulevares Luis Donaldo Colosio y Kukulcán—, un puente metálico en arco de 103 metros y una ciclovía integrada al trazo.

 

 

Por sus características, será uno de los puentes más largos de América Latina construidos sobre una laguna, al cruzar el sistema lagunar Nichupté, una zona ambientalmente sensible. El tránsito promedio anual estimado es de 20 mil vehículos diarios.

 

Infraestructura con enfoque ambiental

La SICT subraya que se trata de un proyecto con un fuerte componente de sustentabilidad. El Puente Nichupté cuenta con 10 programas y 25 subprogramas ambientales, autorizados por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), enfocados en la prevención, mitigación, compensación y restauración del entorno natural.

 

 

Como parte de estas acciones, se han restaurado 306 hectáreas de manglar, rehabilitado 118 hectáreas de pastos marinos, rescatado más de mil ejemplares de vegetación nativa y reubicado más de 2 mil 100 ejemplares de fauna.

Impacto social y económico

Durante su construcción, la obra ha generado alrededor de 51 mil empleos directos e indirectos, consolidándose como un proyecto emblemático de la ingeniería mexicana y un motor de desarrollo para la región.

 

Con su conclusión próxima, el Puente Vehicular Nichupté se perfila como una pieza clave para modernizar la infraestructura carretera de Cancún, fortalecer su competitividad turística y ofrecer una solución de largo plazo a los retos de movilidad urbana en uno de los destinos más importantes del país.