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El sector aeroportuario mexicano perfila un 2026 con expectativas favorables, impulsado por la celebración de la Copa Mundial de Futbol y por una base operativa que ha demostrado resiliencia y capacidad de adaptación en la última década.

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Un análisis de Monex sobre los grupos aeroportuarios —ASUR, GAP y OMA— indica que enfrentarán un entorno de crecimiento con margen de mejora, apoyado tanto en la recuperación del tráfico aéreo como en un evento de escala global que funcionará como catalizador adicional de valor.

 

El Mundial de Futbol 2026, que se celebrará entre junio y julio y tendrá como sedes mexicanas a la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, se anticipa como un detonante relevante para el tráfico de pasajeros. Con base en estimaciones de la FIFA y la Organización Mundial del Comercio, se prevé la llegada de hasta 5.5 millones de visitantes a México y una derrama económica que podría ubicarse entre 1,800 y 3,000 millones de dólares.

 

Se reflejaría este flujo tanto en ingresos aeronáuticos como no aeronáuticos, particularmente en terminales con alta concentración de vuelos internacionales y de conexión.

Monex estima que, en 2026, el tráfico de pasajeros crecerá 3.9% en ASUR, 5.1% en GAP y 5.1% en OMA. ASUR se beneficiaría de la fortaleza del turismo internacional en destinos como Cancún, mientras que GAP capitalizaría su diversificación geográfica y la relevancia de aeropuertos como Guadalajara y Tijuana. En el caso de OMA, el dinamismo industrial y corporativo de Monterrey se perfila como un factor clave para sostener el crecimiento.

 

 

También el análisis destaca que el sector mantiene un perfil defensivo atractivo, respaldado por una sólida generación de flujo y una política de dividendos que en 2025 mostró niveles superiores a su promedio histórico. A ello se suman sinergias relevantes en el sector aéreo, como la fusión entre Volaris y Viva Aerobus, así como la expansión de Aeroméxico, que podrían fortalecer la conectividad nacional e internacional en los próximos años.

 

No obstante, Monex advierte que el entorno no está exento de retos. La volatilidad cambiaria, la inflación en costos operativos, la presión sobre la capacidad aeroportuaria y la incertidumbre regulatoria podrían limitar parte del potencial del sector si no se manejan con disciplina. Además, una eventual desaceleración global podría afectar la recuperación del turismo internacional.

 

Aun con estos riesgos, el balance general apunta a un 2026 con alto valor estratégico para los grupos aeroportuarios. El Mundial de Futbol no solo representa un impulso coyuntural, sino también un efecto legado en términos de infraestructura, conectividad y posicionamiento de México como hub turístico, consolidando al sector aeroportuario como uno de los más relevantes dentro del mercado bursátil mexicano.