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Una buena opción de inversión puede ser comprar un inmueble a través de un remate hipotecario, pero es importante conocer a detalle el proceso para evitar caer en estafas.

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Cuando existe la falta de pago de un crédito o hipoteca por diversos motivos, ya sea por cuestiones personales, pérdida de trabajo, fallecimiento, divorcio, entre otras causas, surgen los remates hipotecarios, también conocidos como cesiones de derechos.

Debido a la falta de información, los remates hipotecarios están rodeados de muchos mitos, además de que hay empresas que se dedican a lucrar con este esquema.

“Las empresas fraudulentas hacen ver esto como un negocio inmobiliario y la gente cree que está comprando una casa donde podrá vivir, pero lo que te venden es una cesión de derechos, un activo intangible donde tú sustituyes al banco en un proceso de cobranza, pero ellos te dicen que es una casa, cuando no siempre es así”, comentó Mike Ramírez, fundador de Blun.M2.

 

 

Explicó que los remates hipotecarios pueden ser una opción de inversión inteligente y accesible para una variedad de inversionistas, con o sin experiencia, siempre y cuando se conozca a detalle el procedimiento y se cuente con el apoyo de especialistas con experiencia, serios y confiables para evitar fraudes.

“Partimos de un principio básico: los remates son un negocio financiero, no un negocio inmobiliario, es decir, lo ideal sería invertir en este proceso para comprar una propiedad por debajo de su valor comercial, para luego recuperarla, remodelarla y posteriormente ponerla a la venta para así obtener mayores ganancias”, puntualizó Ramírez.

Los remates hiper-rentables, dijo, se construyen teniendo una investigación muy robusta que nos dé suficiente información para negociar con los bancos que los ofrecen. A mayor información, mayor seguridad para hacer un buen negocio. Detectar un remate hipotecario fraudulento es crucial para proteger los intereses del inversionista y evitar problemas legales y financieros.

 

“También revisa que no te estén cobrando un anticipo, porque en este negocio todo se paga de contado y recuerda pedir el expediente completo de la propiedad, al cual debes tener acceso de manera gratuita. No hay que ejercer presión, la paciencia es fundamental porque un remate puede ser un proceso lento, pero seguro”, concluyó Mike Ramírez.

 

Cómo identificar posibles ofertas fraudulentas

  • Investigación detallada: Es imprescindible verificar la existencia de gravámenes, embargos u otros problemas legales asociados con la propiedad; además, asegurarse de que el proceso de remate se esté llevando a cabo de acuerdo con las leyes locales y federales.
  • Consulta con profesionales: “No hay un remate 100% garantizado, pero el 90% de los riesgos se inhibe si estás acompañado por un equipo de expertos que te ayudan a analizar el inmueble que estás a punto de comprar. El otro 10% de los riesgos están asociados con el tiempo, pero también se inhibe cuando haces un buen análisis jurídico, comercial y financiero”, precisó el experto.
  • Documentación legal: Solicita y revisa cuidadosamente todos los documentos legales relacionados con la propiedad y el remate. Verifica la autenticidad de los papeles y asegúrate de que estén debidamente registrados ante las autoridades correspondientes.
  • Revisa el historial del remate: Investiga la historia del remate hipotecario y verifica si ha habido intentos anteriores que hayan fallado. Observa si hay algún patrón sospechoso en el historial de remates de la propiedad.
  • Desconfía de ofertas demasiado buenas: Si la oferta parece demasiado buena para ser verdad, podría ser una señal de alerta. El precio extremadamente bajo de un inmueble podría indicar un posible fraude.
  • Inspecciona el inmueble y verifica la identidad de los involucrados: Si es posible, realiza una inspección personal de la propiedad. Algunos estafadores podrían intentar vender inmuebles que no tienen gravamen y están libres de adeudos; además, asegúrate que todas las partes involucradas en la transacción estén debidamente identificadas.