Texas y Florida volvieron a colocarse en el centro del mapa migratorio de Estados Unidos. Durante 2025, ambos estados lideraron la llegada de nuevos residentes por mudanza interna, de acuerdo con el informe reciente U-Haul Growth Index, un indicador construido a partir de más de 2.5 millones de traslados registrados por la empresa de mudanzas en todo el país.
Texas recupera el liderazgo, Florida se mantiene fuerte
Muestra el informe que Texas retomó el primer lugar del ranking, posición que ha ocupado siete veces en la última década, seguido por Florida. El grupo de los principales estados receptores lo completan Carolina del Norte, Tennessee y Carolina del Sur, lo que confirma una tendencia sostenida hacia el sur del país.
En contraste, California, Illinois, Nueva Jersey, Nueva York y Massachusetts registraron el mayor saldo negativo de mudanzas. Aunque California sigue encabezando la salida de residentes, la pérdida neta fue menor que la observada en 2024, lo que sugiere una moderación en el éxodo.
Cabe mencionar que el índice se calcula comparando los vehículos rentados para ingresar a un estado frente a los utilizados para salir de él. Si bien U-Haul aclara que no equivale directamente al crecimiento poblacional, el indicador se ha convertido en una referencia clave para identificar hacia dónde se están moviendo los estadunidenses.
¿Por qué las personas se mudan?
Detrás de esta migración hay una combinación de factores económicos y de calidad de vida. Entre los principales motivos destacan:
- Mejores oportunidades laborales, especialmente en sectores como tecnología, manufactura, logística y servicios.
- Menor presión fiscal, ya que estados como Texas y Florida no cobran impuesto estatal sobre la renta.
- Vivienda relativamente más accesible, en comparación con mercados como California o Nueva York, donde los precios y las rentas se han mantenido elevados.
- Clima cálido y estilo de vida, un factor que U-Haul identifica como un incentivo relevante para muchas familias.
Cambios y movimientos destacados en 2025
También, el reporte muestra variaciones relevantes dentro del ranking. Oregón fue el estado que más posiciones ganó, al subir 23 lugares y colocarse cerca del “top 10”, mientras que Ohio registró la mayor caída, al descender del lugar 14 al 43 en un solo año.
Un dato que llama la atención es que ocho de los diez principales destinos se encuentran en el sur de Estados Unidos, región que combina crecimiento económico, expansión inmobiliaria y una mayor disponibilidad de suelo para desarrollo residencial.
Impacto directo en el mercado inmobiliario
La llegada de nuevos residentes está transformando el mercado de vivienda en Texas y Florida. En ambos estados, la mayor demanda ha impulsado:
- Más ventas de vivienda, tanto nueva como usada.
- Presión sobre los precios y las rentas en zonas metropolitanas como Austin, Dallas, Houston, Miami, Orlando y Tampa.
- Mayor actividad constructora, con nuevos desarrollos residenciales para atender la demanda, aunque en algunos mercados la oferta no ha crecido al mismo ritmo.
Al mismo tiempo, los estados emisores enfrentan retos distintos. La salida de población reduce la demanda de vivienda, pero no siempre se traduce en una baja significativa de precios, debido a la escasez estructural de oferta en mercados como California. También impacta la recaudación fiscal y la planeación de servicios públicos.
Un fenómeno que seguirá marcando al sector
En un contexto de ajuste del mercado inmobiliario y mayor cautela financiera, Texas y Florida se consolidan como polos de atracción residencial, mientras que la redistribución de la población sigue redefiniendo el equilibrio del mercado de vivienda en Estados Unidos.
Con información de infobae.com


