|  

La Ciudad de México atraviesa un momento estratégico para la inversión inmobiliaria rumbo a 2026, impulsada por un déficit estructural de vivienda, el relevo generacional y cambios profundos en las formas de habitar la ciudad.

2 No me gusta0

La capital se encuentra en una fase de oportunidad para inversionistas con una visión de mediano y largo plazo, particularmente en vivienda vertical y mercado de renta, opinaron Federico Jiménez, Regional Partner MX-Centro de 4S Real Estate, y Enrique Téllez, Co-Director de Desarrolladora del Parque durante el webinar “Claves del mercado inmobiliario en CDMX”.

 

Uno de los principales motores del mercado es el relevo generacional. Las generaciones Z y Centennial comienzan a incorporarse como demandantes de vivienda, con preferencias distintas a las de generaciones anteriores: buscan ubicación céntrica, conectividad, movilidad y calidad de vida. A ello se suma una transformación en la estructura de los hogares, con un mayor número de familias pequeñas o monoparentales, lo que refuerza la demanda por vivienda vertical bien ubicada y funcional.

 

Muestra el análisis de 4S Real Estate que entre 2021 y 2024 las ventas de vivienda vertical crecieron con mayor rapidez que la oferta, generando una presión sostenida sobre el inventario. El rango de precios entre 1.6 y 4.6 millones de pesos concentra la mayor parte de la demanda, aunque una proporción relevante se está cubriendo con reventas, lo que evidencia un déficit estructural de vivienda nueva.

 

 

En la Zona Metropolitana del Valle de México, los segmentos Económico y Residencial lideran las ventas, mientras que el segmento Medio presenta crecimiento por la incorporación de nuevos proyectos. Los precios por metro cuadrado mantienen una tendencia al alza en prácticamente todos los segmentos, reflejo de una demanda que supera a la oferta disponible.

 

A su vez, el corredor Centro, que incluye colonias como Juárez, Roma, Condesa, Tabacalera y Cuauhtémoc, se consolida como uno de los mercados más dinámicos. En el último trimestre registró 111 proyectos activos, 266 ventas acumuladas y cerca de 1,933 unidades en inventario, con precios promedio al alza. La reducción en el número de grandes desarrollos ha comenzado a reconfigurar el mercado y a abrir oportunidades para inversionistas que entren antes de una nueva ola de oferta.

 

Y en el entorno macroeconómico, los especialistas anticipan que 2026 podría verse favorecido por una tendencia a la baja en las tasas de interés, lo que facilitaría el acceso al crédito hipotecario y al financiamiento para desarrolladores. En paralelo, el mercado de renta se mantiene dinámico ante el alto costo de adquisición, la falta de inventario y la preferencia de las nuevas generaciones por esquemas más flexibles.

Finalmente, los expertos advirtieron que la complejidad regulatoria y los tiempos de desarrollo —que pueden extenderse entre cuatro y seis años— mantendrán el desequilibrio entre oferta y demanda en la capital, lo que refuerza el atractivo del momento actual para invertir en ubicaciones consolidadas y productos bien alineados al mercado.