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En conjunto, las FIBRAs administran activos con un valor superior a un billón de pesos, alcanzan una capitalización bursátil cercana a los 600 mil millones de pesos y generan un impacto económico equivalente a casi 4% del Producto Interno Bruto (PIB).

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A 15 años de la creación de la primera Fibra en México, el sector de los fideicomisos de inversión en bienes raíces se ha consolidado como uno de los principales vehículos de financiamiento e inversión del país.

Las cifras fueron presentadas durante la segunda edición de Conecta FIBRA, realizada en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), donde autoridades bursátiles y representantes de la industria destacaron la evolución del sector desde el debut de Fibra Uno (FUNO) en 2011.

 

Juan Manuel Olivo, director de Promoción y Emisoras de la BMV, señaló que las FIBRAs operan actualmente más de 32 millones de metros cuadrados de Área Bruta Rentable (ABR) y generan alrededor de 1.3 millones de empleos directos, consolidándose como un motor para el desarrollo de infraestructura productiva y del mercado inmobiliario nacional.

 

Además de su peso económico, las FIBRAs se han convertido en una fuente relevante de financiamiento para el sector inmobiliario. Desde su creación, han levantado alrededor de 370 mil millones de pesos en el mercado de valores mediante ofertas públicas iniciales, emisiones subsecuentes y colocaciones de deuda, recursos que han permitido ampliar portafolios y desarrollar nuevos proyectos en segmentos como industrial, comercial, oficinas, hoteles, vivienda en renta y logística.

 

 

En materia de sostenibilidad, la industria también muestra avances relevantes. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Fibras Inmobiliarias (AMEFIBRA), más de 13 millones de metros cuadrados de los inmuebles administrados cuentan con certificaciones ambientales, mientras que las FIBRAs han emitido más de 100 mil millones de pesos en deuda verde para financiar proyectos con criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG).

 

Jorge Ávalos Carpinteyro, presidente de AMEFIBRA y director general de Fibra MTY, afirmó que el sector busca fortalecer su crecimiento mediante tres líneas de acción: impulsar ajustes regulatorios que faciliten una mayor participación de inversionistas institucionales, agilizar el proceso para el listado de nuevas FIBRAs y homologar la información financiera y operativa para mejorar la transparencia y el análisis por parte de inversionistas nacionales e internacionales.

 

Con 15 años de historia y una década de organización gremial a través de AMEFIBRA, las FIBRAs han pasado de ser un instrumento novedoso a consolidarse como un componente estratégico del sistema financiero mexicano, canalizando ahorro hacia activos productivos y fortaleciendo el desarrollo del mercado inmobiliario del país.