El Changing Traveller Report 2026 de SiteMinder posiciona a México como el segundo país con mayor proporción de viajeros dispuestos a pagar por experiencias adicionales, solo detrás de China. Esta preferencia convierte al mercado mexicano en uno de los más valiosos para la industria hotelera global, especialmente en un contexto donde los ingresos complementarios han adquirido mayor relevancia que las tarifas base.
Según el informe, el 93% de los mexicanos destina parte de su presupuesto a actividades como cenas gourmet y catas de vino (41%), aventura (39%) o servicios de spa.
La lealtad: motor clave para la rentabilidad en México
El estudio revela que 27% de los viajeros mexicanos volvería a un hotel gracias a su programa de lealtad, ubicando al país entre los cuatro mercados más relevantes del mundo en esta categoría. El interés por beneficios, recompensas y estatus convierte a la lealtad en un elemento esencial para la retención y la rentabilidad hotelera.
“Los viajeros mexicanos son el huésped ideal: abiertos a gastar más, leales y orientados tanto a la comodidad como a la experiencia”, señaló Alfredo Rodríguez, director regional de América de SiteMinder.
Retos digitales: abandono de reservas y demanda de mayor seguridad
Uno de los hallazgos más significativos es que 61% de los viajeros mexicanos ha abandonado una reservación en línea debido a una mala experiencia digital. Las principales causas incluyen la falta de seguridad en los sitios web (26%) y los tiempos de carga lentos (20%).
De acuerdo con SiteMinder, estas cifras representan un reto inmediato para el sector hotelero nacional: los viajeros que más gastan y buscan experiencias de alto valor esperan una interfaz digital a la altura del servicio presencial.
Preferencias culturales
El informe también destaca la inclinación de los viajeros mexicanos hacia experiencias auténticas: 30% elegiría como “superpoder de viaje” la capacidad de hablar todos los idiomas del mundo, mientras que 19% preferiría descubrir siempre los mejores lugares locales. Esto evidencia un perfil viajero motivado por la curiosidad cultural y la conexión con el destino.