De acuerdo con un análisis de Deloitte sobre la intensidad del turismo durante el torneo, se estima que el país recibió 494 mil turistas exclusivamente por el Mundial, cifra 41% inferior a la proyección inicial de 836 mil visitantes. De ese total, 296 mil fueron turistas nacionales y 198 mil internacionales, ambos segmentos por debajo de las estimaciones previas.
Pese a la menor afluencia, la consultora concluye que el turismo mundialista fue más intenso en términos de gasto que de volumen. Los visitantes concentraron su consumo en estancias cortas y en momentos de alta demanda, impulsando principalmente los precios del hospedaje y algunos servicios vinculados al evento.
En la Ciudad de México, la ocupación hotelera promedio durante junio de 2026 fue de 56.5%, dos puntos porcentuales por debajo del mismo mes del año anterior.
Monterrey fue la única de las tres sedes que logró aumentar su ocupación hotelera promedio, al pasar de 60.1% a 64.2% en junio. Además, la tarifa promedio subió 41%, hasta 150.5 dólares por noche, confirmando un comportamiento más favorable del mercado hotelero durante el torneo.
En transporte aéreo, el Mundial impulsó principalmente los vuelos internacionales. Guadalajara registró el mejor desempeño, con un crecimiento de 11.5% en pasajeros internacionales y de 6.0% en el tráfico total. Monterrey aumentó 10.3% el flujo internacional, aunque el mercado nacional limitó su crecimiento total. En contraste, la Ciudad de México mostró un avance marginal en pasajeros internacionales, insuficiente para compensar la caída del tráfico doméstico.