La íntima indulgencia de la artista con la muerte de lo público

“Toda luna, todo año, todo día, todo viento, camina y pasa también. También toda sangre llega al lugar de su quietud, como llega a su poder y a su trono. Medido estaba el tiempo en que pudieran elevar sus plegarias. Medido estaba el tiempo en que pudieran recordar los días venturosos”.  Chilam Balam

Grandes obras que se diluyen por la rigidez del tiempo o que desaparecen bajo la presión de los juicios o prejuicios humanos, así como por errores al no ser conservadas.

Las mecas del arte moderno han sido su escenario, su primera exposición en América Latina tuvo lugar en el año 2006 en el MALBA de Buenos Aires.

Siete fueron los galardonados de la noche por su loable labor de rescatar y conservar los valores de nuestra herencia artística.