La economía mexicana y los fundamentos de bienes raíces industriales se fortalecieron durante 2014, tras la mejora en el clima macroeconómico de Estados Unidos.

Cuando se cuenta con procesos robustos, y se está consciente de las fortalezas de la empresa, se genera la confianza de invertir en real estate; adicionalmente, se debe contar con el respaldo de un equipo interdisciplinario capaz de especializarse en los proyectos premium que requiere el país.

Invertir en inmuebles es una apuesta segura a nivel patrimonial, en cualquier sector, ya sea residencial, comercial, oficinas o industrial.

La seguridad y certidumbre, aunadas a la estabilidad económica y financiera que prevalecen en el país son el principal atractivo para las inversiones extranjeras.

La industria de la vivienda, tiene un balance positivo en los últimos diez años, ha generado un desarrollo muy importante a nivel nacional, tanto para atender las demandas de vivienda que necesita el país, así como un gran impulsor de la economía en general.