Gicsa no ha concretado ningún plan de refinanciamiento o gestión de pasivos, y su saldo de caja y flujos de efectivo siguen bajo presión.

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Ante las crecientes presiones de liquidez y a medida que se acercan los vencimientos de sus pasivos hacia el 2022, S&P Global Rating, la firma calificadora de riesgo crediticio, degradó a 'bonos basura' o a 'CCC' la deuda de la desarrolladora inmobiliaria Gicsa.

“La compañía aún no ha concretado ningún plan de refinanciamiento o gestión de pasivos, y su saldo de caja y flujos de efectivo siguen bajo presión, como lo observamos en sus resultados financieros al último trimestre”, justificó la calificadora.

Incluso, añadió que Gicsa, que desarrolla centros comerciales, afronta mayores riesgos de refinanciamiento, específicamente, en relación con sus certificados bursátiles colocados en el 2019 (GICSA-19) y que tendrá que pagar el próximo 24 de marzo.

S&P Global Ratings bajó, este 1 de noviembre de 2021, las calificaciones crediticias de largo plazo en escala global a 'CCC' de 'B-' y en escala nacional –CaVal– a 'mxCCC' de 'mxB' de GICSA.

Igualmente, rebajó la nota a las emisiones en escala nacional de los bonos senior no garantizados GICSA 15, GICSA 17 y GICSA 19 a ‘mxCCC’ de ‘mxB’, manteniéndolas todas bajo Revisión Especial (CreditWatch), con implicaciones negativas.

La calificadora global aclaró que la “revisión especial” significa una potencial baja de calificación de un nivel (notch) antes de que finalice el año si la compañía no elimina su riesgo de refinanciamiento relacionado con los vencimientos de deuda de corto plazo.

Al cierre de septiembre de 2021, GICSA reportó efectivo y equivalentes de libre disposición de aproximadamente 632.5 millones de pesos (mdp), mientras que los vencimientos de deuda de corto plazo reportados fueron cercanos a 2,800 mdp.

“Estimamos que la trayectoria de recuperación de flujo de efectivo ha empeorado desde nuestra última revisión y su saldo de efectivo podría ser insuficiente para cumplir con los vencimientos de deuda en 2022 sin ningún refinanciamiento o un plan de gestión de pasivos más amplio y favorable”, dijo S&P.

Aunque la empresa informó que trabaja con sus asesores en el análisis de estrategias para su estructura de deuda y la monetización de activos no productivos para mejorar su posición financiera, la falta de un avance tangible en su plan, junto con operaciones debilitadas, ha aumentado la probabilidad de incumplimiento en el corto plazo.