El 2025 cierra con un estancamiento económico, con un crecimiento cercano al 0.4% respecto al 2024 y una inflación que se anticipa podría seguir repuntando con cierre en diciembre de 3.8% anual. Para 2026 se anticipa un ligero repunte en la actividad económica con un crecimiento del PIB del 0.8% debido a un efecto rebote por baja base de comparación de la inversión fija, mayor crecimiento en el consumo ante efecto de optimismo por el mundial de futbol (no solo por los partidos que se llevarán a cabo en México, sino también por las reuniones que suelen hacerse para ver dichos partidos y un impulso por la llegada de turismo). El mayor crecimiento se estima podría darse en la primera mitad del año, mientras que para la segunda mitad del año se anticipa un aumento significativo de la incertidumbre.
Entre los retos para el 2026 se encuentra la inflación, pues se estima que los meses de enero, febrero, marzo, así como agosto, septiembre y octubre, la inflación general subirá por encima del 4%, debido al incremento de los aranceles a partir de enero para los países con los que México no tiene un tratado comercial, el alza en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), así como los incrementos en el salario mínimo. De este último punto cabe recordar que la proporción de trabajadores en la formalidad que recibe un salario mínimo ha crecido en el tiempo, representando al último dato disponible del tercer trimestre del 2025, el 22.22 por ciento. El incremento en el salario mínimo para el 2026 no solo se verá reflejado en estos trabajadores sino también para los trabajadores que reciben entre 1 y 2 salarios mínimos, con lo que el 63.41% de los trabajadores en el sector formal verían incrementos en sus salarios, lo que representaría un riesgo al alza para la inflación en México y un reto para las empresas ante el incremento de los costos laborales.
Cabe recordar que el T-MEC tiene establecido en su cláusula sunset que a los 6 años de entrar en vigor el tratado comercial se hará una revisión. Si los tres países miembros no se ponen de acuerdo, entonces se reunirán al año siguiente y así sucesivamente hasta cumplirse 10 años. Si pasados los 10 años no se ponen de acuerdo, el tratado comercial terminaría. Esto implica que el proceso de revisión no necesariamente terminará en 2026. Cabe recordar que en noviembre del 2026 habrá elecciones intermedias en Estados Unidos, lo que podría propiciar que la revisión del T-MEC se vuelva un tema de interés político, aumentando la probabilidad de que se alargue hasta el 2027. El escenario central del tipo de cambio contempla que la revisión del T-MEC se extenderá al 2027.