El consumo privado en el mercado interior reportó un incremento de 4.4% en abril, y acumuló un ritmo de crecimiento de 2.7% de enero a abril de acuerdo con cifras originales, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

En términos acumulados, el desempeño se ubica ligeramente por abajo del mismo periodo del año pasado, cuando crecía a ritmo anual de 3.08 por ciento.

El reporte de abril, en particular, tiene un componente estacional por el tema de la Semana Santa. Destacó el consumo nacional de bienes semi duraderos con un repunte de 7.8% anual, mientras que el total de bienes nacionales avanzó 3.4% anual, en tanto los importados repuntaron 14.1 por ciento anual.

Analistas del sector privado consideran que la inflación siguió afectando al consumo porque no se ha había corregido completamente hasta el mes de abril, además de que la volatilidad del tipo de cambio le ha pegado a los bienes importados.

Otra variable importante que impactará el consumo es la confianza del consumidor, que analistas de Banorte prevén presentará un incremento marginal durante los próximos meses. “En este contexto, consideramos que la mejoría de la confianza del consumidor en junio se explicó principalmente por dos factores: (1) El dinamismo del mercado laboral mexicano, el cual se ha visto reflejado tanto en creación de empleo formal como en la disminución de la tasa de desempleo; y (2) la trayectoria descendente de la inflación y su subsecuente impacto sobre el consumo de los hogares. Hacia delante, estimamos que la confianza del consumidor podrá presentar un incremento derivado de la disipación de la incertidumbre asociada y el dinamismo del mercado laboral. Sin embargo, ésta podría será mitigada por la volatilidad de la divisa mexicana –derivada de la renegociación del TLCAN así como por otros factores de riesgo externos–“.

Por su parte, analistas de Invex señalaron que “el mejor dinamismo del mercado laboral y la expectativa de un cambio de gobierno tras las elecciones presidenciales de 1de julio podrían haber apoyado las expectativas de la economía y los hogares. Sin embargo, el alto precio de la gasolina y el costo de anudamiento lastran la percepción actual de las economías domésticas. Consideramos que el resultado electoral podría apoyar las expectativas sobre el país tras reafirmarse una amplia voluntad popular, aunque las tensiones comerciales con Estados Unidos y la negociación del TLCAN podrían pesar sobre la confianza en los próximos meses”.