De aplicar las medidas arancelarias, Estados Unidos pondría en riesgo el crecimiento económico de México; la decisión se tomará en menos de tres meses.

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La economía nacional experimenta un escenario de desaceleración económica y mantiene un sesgo a la baja que podría materializarse si el gobierno de los Estados Unidos decide aplicar aranceles de 25% a la exportación de automóviles hechos en México.

En opinión de Gabriela Siller Pagaza, directora de análisis económico y financiero de Banco Base, de concretarse el escenario de aplicación de aranceles a la exportación de automóviles de México a Estados Unidos, el crecimiento económico del país para este año se ajustaría a un rango de entre 1.3 y 1.5 por ciento.

A partir del pasado 17 de febrero, transcurrirán 90 días para que la administración Trump determine si aplica aranceles a nuestra industria automotriz o no.

En conferencia de prensa, la especialista indicó que este es el riesgo más importante para la economía mexicana, incluso pondría en tela de juicio la calificación crediticia del país. Asimismo, advirtió que el escenario económico internacional luce adverso y que la probabilidad de una recesión en Estados Unidos para 2020 va creciendo, pero no para este año.

Internamente no ve cómo, por inversión local, se pueda incrementar la productividad del país. Prevé que el crecimiento de la inversión fija bruta de este año sea inferior a la del año pasado.

Por lo que respecta a la Inversión Extranjera Directa (IED), la cancelación de rondas petroleras detendrá el flujo por este sector, en tanto las inversiones esperadas para el sector automotriz dependerán de la aplicación o no de aranceles y de la firma del T-MEC. Por lo tanto la expectativa de IED para 2019 es de una contracción respecto al 2018.

Actualmente mantiene una expectativa de crecimiento de 1.8% para la economía mexicana en 2019, pero de materializarse el escenario adverso, ajustaría su expectativa de crecimiento al rango señalado y no descarta que el tipo de cambio pudiera irse hasta 22 pesos por dólar ante la caída de las exportaciones e incluso la pérdida del grado de inversión.