Los servicios muestran el mayor debilitamiento y los indicadores apuntan a una desaceleración respecto al repunte observado en la primera mitad.

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El Indicador de Consumo BBVA1 (IC BBVA) muestra una desaceleración en julio y agosto, luego de haber observado un impulso inicial por la reapertura de la economía. Sin embargo, hay indicadores que muestran cambios de hábitos de consumo importante, como son las compras en línea que se ha duplicado desde el inicio de la pandemia.

La tendencia observada apunta hacia una desaceleración de la demanda acumulada en la segunda mitad del 2021. A través de un comunicado, la institución señaló que en el séptimo mes del año, el IC BBVA registró una contracción de -1.9% mensual, que se suma al bajo crecimiento del mes de julio (0.4%). Ambas cifras contrastan con el dinamismo de los primeros dos meses de 1T21 y 2T21 (3.3% y 4.0% MaM, en promedio, respectivamente).

Por grandes componentes, el segmento de servicios del indicador registró el mayor debilitamiento, al reportar una reducción mensual de -6.7%, mientras que el segmento de bienes se contrajo -0.4 por ciento.

Si bien las cifras de inicio de año señalaron una reconfiguración del gasto de los hogares hacia los servicios en los primeros meses de la reapertura, las cifras más recientes indican que dicha tendencia comienza a revertirse gradualmente.

En el mes de junio, el componente hotelero del indicador superó en 44% su nivel pre-pandemia, mientras que para agosto la diferencia se había reducido a 8 por ciento.

El reporte de BBVA indica que un cambio de hábito que se muestra más permanente en los hogares, es el mayor gasto en establecimientos en línea, monto que se ha duplicado desde inicios de la pandemia, hasta alcanzar 6% del gasto total considerado en el IC BBVA.

Por otro lado, el componente vinculado al consumo de gasolina (proxy de movilidad), registró en agosto una caída mensual de -9.6%, la primera desde noviembre de 2020, con lo que su nivel se coloca 4% por debajo del observado en pre-pandemia.

“Si bien el mes de septiembre será anómalo en términos de movilidad por el regreso a clases presenciales, persiste el riesgo de efectos negativos derivados de la persistencia de la variante Delta. Hacia adelante anticipamos continuará la ralentización del consumo, en línea con nuestra expectativa de crecimiento del PIB de 6.3% para 2021, cuyo motor será la primera mitad del año”, concluye el análisis.