México no solo logró sortear las tensiones comerciales globales, sino que capitalizó la reconfiguración del comercio internacional para fortalecer su posición estratégica en Norteamérica.
Hacia 2026, si bien persisten riesgos asociados a la revisión del T-MEC y a la evolución del entorno geopolítico, los fundamentos de integración productiva, diversificación de mercados y ventajas logísticas apuntan a un desempeño externo sólido, aunque con un crecimiento más moderado.
Información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), indicaron que en el año recién finalizado la balanza comercial del país arrojó un superávit de 770.9 mdd, a diferencia del déficit por 18 mil 541 mdd de un año previo.
Según un análisis de Monex, “en comparación con 2024 México cerró el 2025 con un desempeño sobresaliente… Todo ello ocurrió a pesar de los diversos aranceles impuestos por Estados Unidos y de las constantes tensiones comerciales, que generaron un entorno de elevada incertidumbre”.
Respecto a la tendencia futura, el análisis de Monex afirmó que “hacia adelante, aunque persisten riesgos asociados a la revisión del T-MEC, estimamos que México seguirá exhibiendo un sólido dinamismo en sus exportaciones y afianzará su posición como el principal socio comercial de Estados Unidos”.
Identificaron varios factores que serán relevantes para la balanza comercial de México, de los cuales detallaron tres:
- La revisión del T-MEC.
- La modernización del Acuerdo Global UE-México (TLCUEM).
- Y la estrategia nacional de autosuficiencia petrolera.