La relación económica de México con el exterior presentó un balance favorable durante el segundo trimestre de 2026. La cuenta corriente de la balanza de pagos registró un superávit de 8 mil 927 millones de dólares (mdd), equivalente a alrededor de 1.7% del PIB, después del déficit observado un año antes. Para Monex, este resultado colocó al país en una posición de capacidad de financiamiento frente al resto del mundo.
El principal soporte provino del intercambio comercial. La balanza de bienes y servicios alcanzó un superávit de 6 mil 354 mdd, impulsada por un saldo positivo de 10 mil 818 mdd en bienes, que compensó el déficit de 4 mil 464 mdd en servicios. Las exportaciones de mercancías ascendieron a 214 mil 62 mdd durante el trimestre.
También destacó el ingreso secundario, principalmente remesas, que mantuvo un saldo ampliamente favorable. En contraste, el ingreso primario —que incorpora intereses, dividendos y utilidades— continuó representando una salida importante de recursos.
Una señal relevante se encuentra en los flujos de capital. Banco Base destaca que la inversión de cartera registró una entrada neta de mil 624 mdd, la primera observada para un segundo trimestre desde 2018, aunque advierte que una parte importante estuvo vinculada con emisiones de deuda soberana en mercados internacionales.
Y en conjunto, las cifras muestran que México mantiene un sector externo relativamente sólido, respaldado por exportaciones y remesas, pero con una creciente cautela de los inversionistas para comprometer capital en nuevos proyectos, en un entorno marcado por la incertidumbre comercial y la revisión del T-MEC.