Tiene un gran repunte de 45.1% en abril respecto al mismo periodo, por el paro de actividades del año previo.

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La industria de la construcción presentó en abril un fuerte repunte en su comparativo anual, debido a que justo hace un año inicio el freno de actividades por la crisis sanitaria por el Covid-19. Sin embargo, las cifras mensuales del cuarto mes reportaron que se detuvo la recuperación luego del segundo periodo de confinamiento.

Cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indican que en abril el sector de la construcción se contrajo -0.3% respecto a marzo; en tanto en marzo su crecimiento respecto a febrero fue de cero.  Considerando las cifras desestacionalizadas, el sector se ubica al menos 1o% por debajo de sus niveles pre-pandemia.

Sin embargo, en cifras anuales (originales) registró un fuerte repunte en abril de 45.1% respecto al mismo mes del año pasado, determinado por una baja base de comparación, toda vez que en dicho mes inició el primer periodo de confinamiento y en donde la construcción no fue considerada actividad esencial y se detuvo la  edificación, no así las grandes obras de infraestructura del gobierno federal.

Por actividades, el repunte fue impulsado fundamentalmente por la edificación que avanzó 59% en el mismo periodo, en tanto la construcción de las obras de ingeniería civil reportaron un ajuste de -0.1% en su comparativo anual.

En el acumulado enero-abril, la industria de la construcción  reporta un crecimiento de 2.1% respecto al mismo periodo de 2020, con un avance de 1.2% en la edificación y una contracción de -2.6% anual en las obras de ingeniería civil.

No se observa una clara mejoría en el desempeño del sector. Incluso, analistas de Banorte indican respecto al segmento de obras de ingeniería civil, que “somos cautelosos de estas últimas y su correlación con la actividad debido a diferentes métodos contables. En general creemos que el sector podría haber mejorado de cara a las elecciones intermedias”. Sobre la edificación indicaron que muestra señales de cautela.

En BX+ consideran que “la construcción mejorará lentamente, pues asumimos que: la inversión pública siga enfocada en escasos proyectos; y, que el avance en el componente privado sea limitado por un entorno de incertidumbre (sector energético), amplia capacidad ociosa y modestos niveles de consumo privado.

Sin embargo, la reapertura económica, las bajas tasas de interés y el buen panorama en algunas industrias, como la manufactura (exportaciones, T-MEC, reacomodo industrial global), son elementos que pueden catalizar algunas obras”.