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El sector de la construcción en México comenzó 2026 con señales de recuperación moderada, aunque el entorno sigue marcado por un desempeño desigual entre segmentos, una menor inversión pública y un deterioro en la calidad del crédito, factores que obligan a las empresas a reforzar la gestión de riesgos.

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De acuerdo con el informe "Sector Construcción en México: Primeras Señales de 2026", elaborado por Solunion México, se prevé que este año la actividad avance de manera gradual y selectiva, impulsada principalmente por proyectos privados y especializados. Sin embargo, advierte que la reducción del gasto público y el incremento de la morosidad representan desafíos relevantes para el sector.

 

El análisis "estima que durante 2026 el sector de la construcción mostrará un desempeño mixto, en el cual prevalecerá una recuperación moderada en la inversión privada, pero una caída del gasto público de -22% en términos anuales, lo que representará una presión adicional para esta actividad”.

 

Agregaron que al cierre de 2025 el valor real de la construcción alcanzó 1.501 billones de pesos, con una contracción anual de 1%, lo que significó una desaceleración respecto al crecimiento de 3% registrado en 2024. No obstante, durante el último trimestre del año pasado la actividad mostró una recuperación de 2.1% respecto al trimestre previo.

Indicaron que, el comportamiento fue diferente entre los subsectores. Mientras la edificación cerró el 2025 con un crecimiento anual de 4.3%, la ingeniería civil registró una caída de 22.5%. Sin embargo, al inicio de 2026 la tendencia cambió: la edificación retrocedió 6.9% y los trabajos especializados disminuyeron 1.4%, mientras que la ingeniería civil avanzó ligeramente 0.9%, aunque con expectativas de mantener un bajo dinamismo durante el resto del año.

 

 

El análisis estima que la inversión privada continuará recuperándose de forma moderada, pero anticipa una disminución de 22% anual en el gasto público destinado a la construcción, situación que limitará el crecimiento de la actividad.

 

También el mercado laboral refleja un entorno de ajuste. A febrero de 2026, el empleo en la construcción registró una disminución anual de 2.8%, mientras que el financiamiento mostró una desaceleración importante. La cartera vigente de crédito bancario apenas creció 0.8%, muy por debajo del aumento de 8.4% observado un año antes.

Pero el principal foco de preocupación es el deterioro en la capacidad de pago de las empresas. En marzo de 2026, la cartera vencida del sector aumentó 58.9% anual en términos reales, elevando el índice de morosidad de 1.4% a 2.3 por ciento.

 

Ante este panorama, Solunion considera que, aunque existen oportunidades para los proyectos privados, las empresas deberán fortalecer el monitoreo de su liquidez, márgenes y riesgos de impago para enfrentar un entorno que seguirá siendo desafiante durante el resto de 2026.