La renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) traerá cautela en el mercado inmobiliario nacional, pero se prevé que a mediano y largo plazo traiga beneficios al mercado.

En opinión de Sergio Pérez, Vicepresidente Senior de Soluciones Empresariales de CBRE México, “la afectación que anticipamos al sector de bienes raíces es en este momento mínima, ya que el panorama no parece estar inquietando de una forma dramática al sector manufacturero como para que veamos una disminución en la demanda de espacios o una reubicación de producción fuera de México”.

A través de un comunicado, agregó que tampoco anticipan que los cambios que lleguen a resultar de esta negociación tengan un impacto que supere las virtudes con las que cuenta Mexico, con una población capacitada, a buen precio y con un bono demográfico en años por venir.

“En todo caso los cambios serán positivos pensando en que se fomente la participación de instituciones financieras y de banca, y se vuelvan más competitivas en el territorio, inyectando así nuevos capitales y generando un motor más de desarrollo a precios muy competitivos”.

El Vicepresidente Senior de Soluciones Empresariales de CBRE México destacó que los mercados deberán adaptarse a los nuevos requerimientos: mayor número de transacciones en pesos para las empresas y mercados enfocados al consumo interno, productos de mayor calidad y con mejor ubicación.

“Creemos que al facilitar el movimiento aduanal y fortalecer las normas de origen, toda la región comercial se verá beneficiada por un incremento en manufactura local y una mayor certidumbre como bloque económico”, señaló Sergio Pérez.

Apuntó que en periodos de incertidumbre las empresas buscan reducir sus gastos y prepararse para poder reaccionar de forma estratégica, dando relevancia al estudio de sus portafolios y la optimización del uso en los mismos, lo que muchas veces resulta en una migración a espacios de última generación en búsqueda de eficiencias operativas.

La importancia del comercio entre México y Estados Unidos es de vital importancia para muchas industrias.

México le compra a Estados Unidos productos que van desde gasolina, gasóleo, motores para autos y maíz amarillo, entre los más destacados. En tanto que Estados Unidos le compra a México automóviles, motores, unidades de proceso digitales, excepto unidad de memoria, unidad de entrada y unidad de salida; pantallas planas para vehículos automotores y aceites crudos de petróleo.

Las empresas más fuertes en materia de Inversión Extranjera Directa (IED) por ejemplo, pertenecientes a las industrias electrónica, automotriz y de equipo médico, continúan teniendo un papel muy importante en la demanda por espacios industriales, mientras en paralelo se registran incrementos en la actividad de industrias consideradas menos tradicionales como las de las energías sustentables y la distribución y logística.

“Como consecuencia de todo lo antes mencionado anticipamos un periodo de cautela en nuestro mercado durante los siguientes meses que se verá beneficiado por la entrada de proyectos al inventario hasta el 2018 y posteriormente un crecimiento del bloque comercial que mantenga la demanda por espacios muy semejante a lo ocurrido en los últimos años”, puntualizó.