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Esta capacidad de adaptación abre la oportunidad de cubrir la demanda de ciertos servicios sin la necesidad de demoler los inmuebles.

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Cuando un inmueble es diseñado, no solo se hace en términos estéticos, también se realiza con un sentido funcional. Por ejemplo, un proyecto destinado originalmente para albergar oficinas o un centro comercial no cuenta con zonas como los que requiere una clínica, hospital o laboratorio, sin embargo, esto no significa que se deba demoler el edificio y después construir uno nuevo desde cero.

Durante el desarrollo de la pandemia, surgió una necesidad de adecuar y cambiar el destino de muchas propiedades. Fue así como proyectos inmobiliarios se reconvirtieron, de oficinas a hospitales con el objetivo de maximizar un espacio y aprovecharlo para la necesidad del momento y años siguientes.

 

Distintos Fibras reconfiguraron inmuebles en nosocomios o viviendas, es el caso de FUNO, y que ya concluyó dos proyectos para uso hospitalario en Guadalajara y Los Cabos.

 

Esto fue una tendencia que se agudizó entre el sector de los Fideicomisos de Bienes Raíces (Fibras), en especial para reconfigurar propiedades de un inventario actual en instalaciones con alta demanda como nosocomios e incluso vivienda, lo que abre la oportunidad de cubrir la demanda de ciertos servicios y representa una capacidad de adaptación por parte del rubro inmobiliario.

Lo podemos observar en distintos jugadores del mercado como Fibra UNO, dirigido por André El-Mann, firma que ya ha concluido dos proyectos para adaptarlos: Puerta de Hierro, ubicado en Guadalajara y Los Cabos, en Baja California Sur, ambos reconvertidos para su uso hospitalario con áreas brutas rentables de 24 mil 945 y 1 mil 909 metros cuadrados (m2), respectivamente.

 

 

En este sentido, el Fibra tiene ya consolidados dos proyectos más:

-Satélite (oficinas) con área bruta rentable de 22 mil 500 m2, previsto a ser concluido durante el cuarto trimestre de 2024

-La Viga (oficinas) con área bruta rentable de 25 mil 222 m2, que estima finalizar en este tercer trimestre de 2022.

 

Con dichos ejemplos, se vislumbra que la reconversión de espacios es una respuesta que el rubro inmobiliario materializa para mostrar su capacidad de adaptarse a las nuevas y futuras necesidades de sus inquilinos, en especial, en las zonas urbanas y con alta densidad de población como la Ciudad de México.