El proyecto parte de un elemento poco común en el desarrollo inmobiliario: el respeto al contexto. En el predio coexiste una casona diseñada por el arquitecto Rivas Mercado —autor del Ángel de la Independencia—, lo que obligó a plantear una solución arquitectónica que dialogará con el pasado sin replicarlo.
Este concepto se materializa en una decisión clave: evitar la “piel” típica de los rascacielos. En lugar de recubrir la estructura, University Tower® expone sus materiales —concreto, acero, cristal y madera— como parte de su expresión estética.

La intención es clara: mostrar el edificio tal como es, en línea con una tendencia contemporánea de la arquitectura mexicana que privilegia la honestidad material.
Desde el punto de vista técnico, la complejidad es igualmente protagonista. Construida sobre el antiguo lecho lacustre de la Ciudad de México, la torre desciende hasta 75 metros de profundidad y cuenta con 17 niveles subterráneos. Su estructura incorpora sistemas inspirados en la naturaleza —como anillos tipo “bambú”— que permiten disipar la energía sísmica y garantizar estabilidad.

Más allá de su escala —58 niveles—, University Tower® apuesta por un concepto de “vida urbanita”: densidad bien resuelta, usos mixtos y proximidad a empleo, cultura y servicios. Así, la arquitectura deja de ser solo forma para convertirse en el principal diferenciador de un proyecto que busca ser, al mismo tiempo, ícono urbano y experiencia habitable.


