El corredor industrial conformado por Toluca, Lerma y Ocoyoacac está dejando atrás su papel tradicional como mercado complementario de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) para convertirse en uno de los destinos más atractivos para la inversión logística e industrial en el país.
De acuerdo con información de Spot2.mx, la región se está posicionando como una alternativa estratégica para operaciones de distribución, manufactura avanzada, centros de datos y logística de última milla, gracias a una combinación de conectividad, disponibilidad de infraestructura y costos más competitivos que los observados en varios mercados consolidados de la capital del país.
La saturación de la Ciudad de México abre oportunidades
El principal detonante de este fenómeno es el limitado espacio disponible para nuevos desarrollos industriales dentro de la Zona Metropolitana del Valle de México.
Durante los últimos años, la elevada demanda por naves industriales ha impulsado los precios de renta en los principales corredores metropolitanos, particularmente en zonas como Vallejo, Azcapotzalco y Naucalpan, donde la disponibilidad de terrenos es cada vez más reducida y los proyectos enfrentan mayores restricciones para crecer.
Al cierre del primer trimestre de 2026, el Valle de México registró una renta industrial promedio de 9.17 dólares por metro cuadrado al mes, la más alta entre los principales mercados industriales del país.
Para muchas empresas, el ahorro en costos resulta atractivo, especialmente porque no implica renunciar a la cercanía con la Ciudad de México ni con los más de 20 millones de consumidores que integran el mercado metropolitano.
El tren mejora la conectividad regional
Uno de los factores que más ha transformado la percepción del corredor es la entrada en operación del Tren Interurbano México-Toluca.
Según datos de la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado, este sistema movilizó 8.3 millones de pasajeros durante 2025, fortaleciendo la conexión entre ambos valles y facilitando la movilidad laboral.
Si bien su impacto suele analizarse desde la perspectiva del transporte de personas, especialistas consideran que también ha contribuido a mejorar la eficiencia logística regional.
Al absorber parte importante de los desplazamientos diarios entre la Ciudad de México y Toluca, el tren ha ayudado a reducir presión sobre la autopista México-Toluca, favoreciendo los tiempos de traslado para vehículos de carga y operaciones de distribución.
Crece la demanda de espacios industriales
La respuesta del mercado ya comienza a reflejarse en los indicadores inmobiliarios.
Entre 2024 y 2026, la absorción bruta de espacios industriales en el corredor Toluca-Lerma-Ocoyoacac pasó de aproximadamente 15,000 metros cuadrados a más de 53,000 metros cuadrados, lo que evidencia una aceleración en la demanda por parte de usuarios corporativos e industriales.
Al mismo tiempo, la incorporación de nuevos proyectos industriales Clase A elevó la disponibilidad del mercado de 0.8% a 4.8%, ampliando las opciones para empresas interesadas en instalar nuevas operaciones.
Este nuevo inventario responde a una demanda cada vez más sofisticada, enfocada en instalaciones con mayores especificaciones técnicas, amplios patios de maniobra, infraestructura moderna y condiciones adecuadas para procesos automatizados.
Ventaja logística frente a Monterrey, Guadalajara y Querétaro
Aunque Monterrey, Guadalajara y Querétaro continúan siendo protagonistas del mercado industrial nacional, cada región compite con fortalezas distintas.
Monterrey mantiene su liderazgo en actividades vinculadas con exportación y comercio transfronterizo hacia Estados Unidos, respaldado por una renta promedio cercana a 7 dólares por metro cuadrado. Guadalajara, con rentas alrededor de 6.80 dólares por metro cuadrado, se consolida como un nodo estratégico para el occidente del país. Mientras tanto, Querétaro conserva una de las relaciones costo-beneficio más atractivas del Bajío, con rentas promedio de 5.97 dólares por metro cuadrado.
Precisamente ahí radica la ventaja competitiva de Toluca, Lerma y Ocoyoacac: abastecer el mercado interno metropolitano con menores costos que la Ciudad de México y sin asumir los tiempos logísticos asociados a ubicaciones más lejanas.
La energía se convierte en factor decisivo
Otro elemento que está fortaleciendo el atractivo del corredor es la disponibilidad de infraestructura energética.
La expansión de industrias intensivas en tecnología, automatización y procesamiento de datos ha incrementado significativamente la demanda de electricidad en los mercados industriales.
Mientras diversas zonas de la Ciudad de México enfrentan limitaciones para otorgar nuevas factibilidades eléctricas de alta capacidad debido a la saturación de la red, parques industriales ubicados en Toluca, Lerma y Ocoyoacac cuentan con infraestructura preparada para atender proyectos de alto consumo energético.
Esta condición resulta especialmente relevante para sectores como centros de datos, manufactura avanzada, automatización industrial y operaciones logísticas altamente tecnificadas, que requieren suministro eléctrico confiable y escalable para operar.
FIBRAs y desarrolladores redirigen inversiones
La evolución del mercado también está captando la atención del capital institucional.
Empresas como Prologis, Parks Industrial y desarrollos como UltraPark Toluca reflejan esta tendencia de inversión en instalaciones modernas diseñadas para responder a las nuevas exigencias de la logística y la manufactura contemporánea.
Un corredor que deja de ser alternativa
La transformación que vive el Valle de Toluca refleja un cambio estructural en la geografía industrial del centro de México.
En un entorno donde las empresas priorizan eficiencia logística, capacidad de expansión y resiliencia operativa, Toluca, Lerma y Ocoyoacac ya no compiten únicamente como una extensión de la capital. Se perfilan, cada vez más, como uno de los principales polos logísticos e industriales del centro de México.

